2011 Elecciones

Nieto exige contención

  • El ganador de las elecciones y próximo alcalde de Córdoba promete "cero prepotencia" ante la demanda de Andrés Ocaña de que "sepan ganar"

APUNTE literario. Francis Scott Fitzgerald, el gran escritor norteamericano, dijo en cierta ocasión de su antiguo amigo Ernest Hemingway: "Hablo desde la autoridad del fracaso. Ernest habla desde la autoridad del éxito. Nunca podremos volver a sentarnos juntos en una misma mesa". El ganador de las elecciones, José Antonio Nieto, pidió a los miembros de su lista que se apliquen el cuento del autor de El gran Gatsby. Que recuerden que hubo tiempos peores, que ellos -los populares- también han perdido las elecciones y que ahora toca ganar. Ayer fue el alcalde de Córdoba, Andrés Ocaña (IU), quien no tomará posesión de su acta de edil, el que hizo demanda política lo que ha sido un propósito del candidato vencedor de las elecciones. "Les pido que sepan ganar", dijo el derrotado aspirante a la reelección, quien se reincorpora a su plaza de profesor de Secundaria en Fuente Carreteros.

Es evidente que el equipo popular está exultante. Ha conseguido la segunda mayoría absoluta de la democracia, con casi 80.000 votos frente a los 64.000 de las elecciones de 2007 y los 71.000 votos de Rafael Merino en 1999. Pero José Antonio Nieto quiere reducir la euforia desde ya. La primera medida, adoptada la misma noche electoral, fue celebrar una reunión ayer a las 11:30 en las instalaciones del grupo popular en el Consistorio, síntoma de que Nieto quiere empezar a ser alcalde lo antes posible. Los populares se hicieron incluso la foto de grupo en la escalinata principal del edificio minutos después de que Andrés Ocaña convocase a la prensa para un análisis más sosegado de la noche electoral.

"Cero prepotencia", dijo Nieto en público en un mensaje que también ha remitido a su equipo en privado. El futuro alcalde de Córdoba, en estos momentos electo pero no investido, pidió a los miembros de su lista, la mayor parte de ellos concejales en la corporación municipal, trabajo y humildad. Lo que hay de fondo es sencillo. El PP ha recibido un enorme caudal de votos que, no por esperado (encuestas como la de este periódico le daban una mayoría muy relevante) ha sido menos celebrado en el partido. Además, entre los populares se ha instalado una especie de moral de batalla en lo que a la política respecta. Los trabajos que tienen que venir están tan relacionados con el día a día del Consistorio como con el segundo envite electoral que les queda por delante, las autonómicas y generales de fecha incierta . Un rodillo de primera hora, en este sentido, sólo puede resultarle contraproducente para el voto mayoritario, que es el que le ha entregado al PP las municipales en una bandeja de plata.

Los primeros mensajes del candidato electo a la Alcaldía son intangibles, inmateriales. Hablan de la responsabilidad del nuevo gobierno hacia una ciudad que, mayoritariamente, le ha entregado la capacidad de formar un gobierno fuerte como el que ha reclamado en las municipales. "No podemos fallar", dijo ayer. Lo que no van a fallar son los números. La mayoría es tal que la presencia de Rafael Gómez y de cuatro miembros más de su lista, como segunda fuerza política, no serán relevantes para el devenir político de la ciudad. Nieto pasará el trago de que Gómez le entregue el bastón de mando como edil de más edad, ya que todo el mundo da por hecho que tomará posesión de su acta de concejal. Al otro lado del espectro político, la izquierda aparece descabezada o con muchos problemas de autoestima. Y el denominador común de muchos problemas económicos.

Diálogo. Primera palabra clave. Los populares enviaron ayer el mensaje de que todo aquel que tenga algo que decir va a tener un sitio en las políticas municipales, "independientemente de la ideología". Nieto se comprometió a que los asuntos que procedan de la oposición y que sean constructivos para el debate ciudadano serán examinados, estudiados, como si vinieran del propio gobierno. El PP se ha quejado durante estos años de que el gobierno de coalición de IU y PSOE marginaba todas sus propuestas, incluso en las que existía un razonable punto de partida de consenso.

Nieto reunirá a su junta directiva mañana miércoles para decir quién presidirá la Diputación. De momento, silencio sepulcral en las filas populares, donde advierten de que no se hagan porras porque nadie va a ganarla. Los populares se han encontrado con un cuatro por cuatro cuando lo que esperaban era un digno utilitario familiar. El candidato decía durante la precampaña que su partido tenía muchas posibilidades de ganar la institución provocando chanzas de crítica y público. Ayer se acordó de los incrédulos, que nunca vieron ninguna posibilidad real de que el PP se encontrase con un éxito de esta magnitud. Nieto tuvo palabras de aprecio para María Gil, futura alcaldesa de Peñarroya, y el futuro regidor más joven de la provincia, Fernando Priego, que a sus 29 años ha ganado Cabra a una persona de la veteranía de Dolores Villatoro.

"Austeridad", palabra clave. El PP no quiere que a nadie se le vaya la cabeza. Los populares van a pasar de no gobernar en ningún lugar a gestionar una nómina de varios miles de empleados públicos. Hasta el 11 de junio, si no se impugnan los resultados, se tiene que producir el Pleno de actas, el último oficial de la corporación. Posteriormente, llegará el momento de montar equipos, de la salida de altos cargos y asesores, de la llegada de los nuevos. "Esta no es una victoria para sacar pecho", advirtió Nieto.

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