Elecciones 2011

Diez mil voces indignadas

  • La manifestación convocada por los 'indignados' abarrotó la Plaza de la Constitución, donde sigue la acampada pese a la prohibición de la Junta Electoral Central que no permite reuniones ni hoy ni mañana

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La Plaza de la Constitución se quedó pequeña para los indignados. La manifestación, que se inició con unas 4.000 personas, fue sumando participantes a lo largo de su céntrico recorrido y finalmente rozó las 10.000. Cuando la cabeza de la marcha -que discurría por las calles Granada y Alcazabilla- llegó de vuelta a la plaza, la cola todavía iba por la Aduana.

El malestar con el sistema político y económico quedó patente en las consignas. "Ahí dentro están los ladrones", coreaban los manifestantes al pasar frente a la sede del Banco de España. El abucheo más sonoro se produjo cuando los participantes en la marcha llegaron al local que el PP tiene en la Plaza del Carbón. "PSOE, PP, la misma mierda es", gritaron los indignados. Ruidosa fue también la pitada frente al edificio del Ayuntamiento.

La marcha partió pocos minutos después de las 19:00 de la Plaza de la Constitución. "Nuestra intención no es influir en el resultado de las elecciones. Sino fomentar un voto reflexivo", rezaba la pancarta que abría la manifestación. La tenue lluvia que comenzó apenas echaron a andar no disuadió a los participantes que tomaron todo un sentido del Paseo del Parque hasta llegar la casa consistorial.

A esa altura, la Policía Local estimaba los manifestantes entre 4.000 y 5.000. Y éstos, coincidían en esta última cifra. Al final del recorrido, la estimación policial se elevó a 7.000 y la de los indignados, a entre 8.000 y 10.000, sorprendiendo incluso sus previsiones. "Luego dirán que somos cinco o seis", coreaban los manifestantes.

Fuentes tanto de la Policía Nacional como Local indicaron que hasta el cierre de la manifestación no se habían producido incidentes. La marcha fue finalmente autorizada por la Junta Electoral Provincial, pese a que fue solicitada con apenas unas horas de antelación.

Aunque hubo consignas contra el PP, el PSOE e incluso algunas que eran críticas con la monarquía - "Quiero un pisito, como el del principito"-, no se vieron pancartas de partidos, sindicatos u otros colectivos. Solo había una de la Coordinadora de Desempleados de Málaga. Las que sí abundaron fueron las pancartas críticas con la situación económica: "No hay democracia si gobiernan los mercados", "Generación ni-ni. Ni casa, ni trabajo". Y entre los lemas coreados, muchos ataques al sistema de elección -"Queremos cambiar, la ley electoral"-, contra la corrupción -"No hay pan pa' tanto chorizo"- y en repudio a los banqueros -"Botín, cabrón, trabaja de peón" o "La banca siempre gana y no me da la gana"-.

En la cabeza de la marcha no hubo caras conocidas. Solo ciudadanos anónimos. Dentro pudieron verse representantes de CCOO, CGT e IU. Como en todas las concentraciones, los indignados son mayoritariamente jóvenes. Pero cada vez se advierte una presencia más numerosa de personas de todas las edades. En la manifestación había parejas con niños, jubilados, funcionarios, abogados laboralistas, profesores universitarios...

Los indignados desafiaron la decisión de la Junta Electoral Central que prohibió las concentraciones durante el sábado y el domingo. Anoche mantuvieron la acampada en la Plaza de la Constitución. Ya en la manifestación lo gritaron bien alto: "No nos movemos de la plaza". Sobre las 22:30, la Policía Nacional les informó que si continuaban allí, a partir de las 00:00 de hoy vulnerarían la Ley Electoral y la de Seguridad Ciudadana. "Si nos quieren echar recurriremos a la resistencia pacífica. Y si hay detenidos, habrá acampadas ante los juzgados y la Comisaría", advirtió Pablo Ramírez, uno de los indignados.

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