2011 Elecciones

Dos semanas para reír y también para llorar

Quince jornadas de casi 20 horas. Los candidatos han demostrado tener una gran vitalidad en esta campaña que, además, se ha cruzado varios días con los horarios y el descontrol de la Feria este año. El equipo del candidato socialista cree que el secreto para mantener en pie tantas horas a Juan Espadas han sido toneladas de adrenalina. Éste ha adelgazado notablemente, mientras que el popular, Juan Ignacio Zoido, ha ganado algún peso achacable a los desajustes en las comidas fuera de casa que Pilar González, ejemplo de conciliación, ha intentado evitar cada vez que ha podido: antes del primer acto del día, ella ha dejado su comida preparada.

l Las siestas y el 'spinning'. No hay muchos más secretos, a excepción de un buen chequeo médico al inicio de la carrera electoral. Y hay quien no perdona sus costumbres. Zoido no ha tenido problemas a la hora de la siesta y ha dormido a rienda suelta en la furgoneta de campaña. Diez minutos y a seguir con la ruta. El ejercicio también es bueno: Espadas se marcó una clase de spinning en el gimnasio Curves de Pino Montano mientras respondía con micro de corbata a sus compañeras de bicicleta al estilo de tengo una pregunta para usted. Por el micrófono de Zoido han pasado muchas voces esta campaña, en la que ha innovado con ruedas de prensa populares en las calles.

l Sonrisas y lágrimas. Momentos para reír. Incluso Torrijos soltó la carcajada cuando un pescadero de Triana le enseñó unas cigalas "de las que a él le gustan" en una visita al mercado del Altozano. Y también hay momentos para llorar. El segundo día de campaña, en el mercado de San Gonzalo, una señora se echó a llorar en el hombro de Zoido para pedirle trabajo. La desesperación de muchos sevillanos y el desempleo han marcado esta campaña. Espadas se ha emocionado cuando un señor mayor le llamó "hermano" en el parque del Alamillo o cuando en distrito Sur un vecino de 42 años le confesó que jamás había votado pero que esta vez le daría su confianza.

l Espadas, un autógrafo. Espadas tiene un sueño, o más de uno: ser alcalde y cumplir con los sueños de los sevillanos. En la campaña ya pudo hacer realidad el de un joven de Miraflores cuyo máximo anhelo era tener un autógrafo del futbolista Jesús Navas. Espadas tiró de amigos: llamó al alcalde de Los Palacios, Antonio Maestre, y consiguió el trofeo. Un primer logro de ese gran pacto metropolitano podría decirse. A Zoido también le han pedido autógrafos, pero suyos.

l Momentos surrealistas. Lo que no pase en una campaña... A Torrijos le llegaron a cantar una saeta desde un balcón y un vecino lo paró en la calle un día para que viera cómo imitaba a Tarzán.

l Gracias de corazón. En general, los sevillanos son agradecidos. Un hombre le sacó su cartera a Torrijos en San Gonzalo para decirle que el bonobús solidario es lo mejor que ha hecho. A Espadas, en Aeropuerto Viejo, lo convidaron a paella para agradecerle que Evangelina Naranjo llevara el agua al barrio. Y, allí, el socialista repitió con una comilona de caracoles y garbanzos durante la velá.

l Con la ayuda . La complicidad de la familia es clave para sobrellevar la campaña. Zoido lleva a diario a su hijo al colegio, pero estos días se ha conformado con llevar al pequeño a los actos. En uno de ellos, en el parque Infanta Elena, Fernandito le dijo ante las cámaras que quería hacer pis. Cosas de niños, cosas de campaña.

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