Nieves Herrero | Periodista "La rutina te mata"

"La rutina te mata"

"La rutina te mata" / víctor rodríguez

Madrileña del 57, Nieves Herrero entró en los salones de media España en los 80, cuando trabajó con Jesús Hermida. Lleva negando toda la vida que sea familia del fallecido Antonio Herrero o de Luis Herrero, pese a que se lo preguntan con asiduidad. Su nueva novela, Esos días azules (Ediciones B), relata el amor de Antonio Machado y Pilar de Valderrama, oculta bajo el nombre de Guiomar. Trabaja en Onda Madrid. ¿Puede permitirse España sostener más de 50 canales públicos de televisión? "Debe, sin periodismo no hay democracia. Soy muy defensora de las radios y de las teles públicas".

-Su novela habla de Guiomar, la musa de Antonio Machado, ese poeta que según el presidente del Gobierno nació en Soria...

-Quizás se presta a equivocación por Leonor y eso liga al poeta a Soria. Guiomar tiene mucha relación con Andalucía por criarse en Montilla.

"Guiomar tuvo la duda de dejar a su marido e irse con Machado, pero no lo hizo por sus hijos y el qué dirán"

-Pilar de Valderrama era su nombre y estaba casada. Qué escandalazo en aquellos años de haberse sabido, ¿no?

-En los años veinte hubiera sido un terremoto. Pero fueron muy discretos, sobre todo Machado, que mantuvo el secreto; ella, cuando murió su marido, le contó a su entorno que era Guiomar y empezó a reivindicarse.

-"En el amor, la locura es lo sensato". ¿Las parejas rutinarias son un pestiño?

-Esa frase es de Machado. La rutina te mata. El matrimonio que acaba abandonando a la pareja es un pestiño. El amor hay que regarlo cada día, no te puedes descuidar ni dejarte el pijama lleno de pelotillas. Hay que reivindicar la noche.

-"Siempre en nuestras vidas hay secretos", afirma. ¿Mejor no rebuscar en los cajones?

-Es mejor empezar de cero cuando has conocido a tu pareja y no tener curiosidad por su pasado, porque puedes encontrar cosas que no gustan; todos tenemos episodios que conviene olvidar.

-Con los móviles y las redes sociales, los hubieran cazado seguro...

-Fui al Jardín de los Enamorados, donde se veían, y me hipnotizó el ambiente, ese banco de piedra; me los imaginaba sentados besándose. Hoy habría sido imposible porque se dejaban ver en el café Comercial en Cuatro Caminos. Machado era muy conocido y con los móviles su secreto estaría circulando por las redes.

-El hombre de las palabras se quedaba sin ellas en sus citas. Machado no encajaría en Gran Hermano.

-Era muy discreto e introvertido con su vida personal, pero tenía un gran convencimiento de sus ideas políticas y ahí estaba en primera fila. En Gran Hermano no lo hubiéramos visto ni se hubiera prestado. Era un caballero.

-La aventura de Meryl Streep y Clint Eastwood en Los puentes de Madison dura unos días...

-... Meryl Streep estuvo a punto de abrir la puerta del coche y abandonar a su marido, lo socialmente correcto, por irse con el hombre al que ama; esa duda la tuvo Guiomar. No lo hizo por sus hijos y por el qué dirán, porque los dejaba marcados para toda la vida. Guiomar fue una Meryl Streep de principios del siglo XX.

-En ese idilio sí tuvieron sexo. ¿Seguro que lo de Guiomar y Machado fue un amor sólo literario y platónico, o hubo roce?

-María Dolores Ramírez y José María Luque Moreno dicen que no en su libro El rescate de la diosa. Y me fío, aunque unos versos de Machado hablan de "tu carne rosa y morena" y de "tu zarcillo en mi boca". Pero si los historiadores dicen que no... Aun así, dejo en una nebulosa la relación en Hendaya porque su propia nieta tiene dudas. De hecho, Pilar de Valderrama censuró cartas de Machado que hoy están en la Biblioteca Nacional porque le parecían subidas de tono y las quemó.

-¿Buscó al poeta por despecho por las infidelidades de su marido?

-Hubo despecho en cuanto que ella quiso conocer toda su vida a Machado. Su marido le era infiel y se fue a Segovia a ver al hombre que sintonizaba con lo que ella escribía y al que admiraba. Ellos dicen que se reconocieron, no que se conocieron.

-¿Llegó Machado a cambiar por ella, de tan fina posición, su "torpe aliño indumentario"?

-Ella decía que él se esforzaba en no llevar ceniza en las solapas, en ir más planchado y en vestir un poco mejor. Él era un desastre.

-Rica, católica y de derechas. ¿El corazón no entiende de ideologías?

-No, el corazón no entiende ni de derechas ni de izquierdas. Ellos están por encima de la ideología y se entendían perfectamente.

-Ha escrito sobre Ava Gardner, Carmen Polo y Pilar de Valderrama. ¿No le tira la duquesa de Alba?

-Me chifla y lo he pensado. La conocí y es muy interesante. Es uno de los grandes personajes, me lo apunto.

-Trabajó ocho años con Jesús Hermida y lleva más de 30 en la profesión. ¿Cuándo dejará de ser una chica Hermida?

-Lo llevo con mucho orgullo. Es una de esas medallas que tengo en mi vida; fue un lujo. Él me abrió a un mundo de la imaginación.

-Las tres primeras búsquedas de usted en Google son edad, último libro y Alcasser. ¿Esa tragedia la perseguirá siempre?

-Uno no puede renunciar a lo hecho, sobre todo si te ha enseñado. Aprendes de las cosas malas porque es donde pisas tierra. Los premios te enseñan poco.

-El tratamiento mediático del niño Gabriel o del crío de Totalán fue muy sensacionalista. ¿Ha ido a peor la prensa?

-La televisión siempre se mira con 60 lupas. Que se vea lo que se hizo en la prensa y en la radio también, por favor. Soy muy defensora del que se pone delante de la cámara porque nunca sabes qué ha pasado por detrás. A lo mejor hay un redactor jefe que lo ha obligado a estar ahí. Los excesos los hacen todos. Y si no, mire en las redes sociales.

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