Málaga

El BEI despeja el camino al Metro

El Metro de Málaga vuelve a tener vía libre. Tras completar una larga travesía por un horizonte marcado por la incertidumbre económica y el enfrentamiento institucional, el ferrocarril urbano de la capital de la Costa del Sol respira nuevamente y afronta con luz propia su futuro inmediato. Las dudas que afectaban a esta infraestructura, en la que ya han sido invertidos más de 600 millones de euros, quedaron despejadas ayer cuando el Banco Europeo de Inversiones (BEI) comunicó el ingreso en la cuenta de la concesionaria, Metro Málaga, de los 46 millones de euros que le restaban por aportar a la financiación del proyecto.

Las trascendencia del acto es doble, ya que al dar cobertura a las últimas inversiones ejecutadas, libera a las empresas explotadoras para contratar al personal necesario para la próxima puesta en marcha parcial de las líneas de Carretera de Cádiz y Teatinos, en este caso, con el intercambiador de El Perchel como punto de unión. La negativa de las firmas adjudicatarias a iniciar la selección definitiva de los 93 operarios precisos para esta primera etapa era justificada en la ausencia del pago ya realizado.

Justamente éste fue el motivo alegado por la Junta para aplazar la inauguración del Metro a finales de 2013, como inicialmente se había comprometido la consejera de Fomento, Elena Cortés. Aunque aún se elude poner una fecha sobre la mesa para que tenga lugar el hito de apertura al público, todo indica que sería posible a mediados del presente ejercicio.

Desde la Junta de Andalucía, no obstante, aclararon que la utilización de este dinero no será inmediata. Antes es precisa una actualización del contrato de concesión administrativa entre Metro Málaga y el Gobierno regional tras los cambios introducidos en el trazado mediante el acuerdo institucional sellado por la Consejería de Fomento y el Ayuntamiento de Málaga a finales de 2013. Este trámite, según fuentes de la Administración andaluza, podría necesitar de varias semanas y, probablemente, habrá de contar con el acuerdo del Consejo de Gobierno de la Junta.

Sea como fuere, el paso dado por el BEI es clave no sólo para el presente del proyecto sino también para su futuro. Porque a los beneficios directos antes expuestos, se añade un tercero de igual trascendencia. La liberación de la última consignación supone, de facto, un aval por parte del organismo comunitario, con sede en Luxemburgo, al nuevo modelo acordado por los agentes públicos y privados vinculados a su desarrollo.

El mismo altera de manera sustancial el proyecto original y objeto de adjudicación en 2004. Las variaciones introducidas permitirán llegar de forma soterrada hasta la mitad del lateral norte de la Alameda Principal, donde se situará la estación Atarazanas, y en superficie hasta el entorno de los hospitales Materno Infantil y Civil. Dos puntos a los que, según las obligaciones contraídas por las partes, habrán de llegar los trenes a lo largo del año 2017.

El ingreso de los 46 millones sólo ha sido posible después de que los responsables del BEI hayan analizado la documentación remitida sobre estas variaciones en el trazado del suburbano y en los plazos de puesta en carga. Algo a lo que contribuyó la visita que la pasada semana realizó una comisión técnica del banco europeo a la capital de la Costa del Sol, donde mantuvieron encuentros directos con la concesionaria para dilucidar cualquier duda sobre el nuevo modelo de ferrocarril urbano.

Antes, a finales del pasado mes de diciembre, la Agencia de Obra Pública, dependiente de Fomento, remitió los borradores de la modificación del acuerdo de concesión, incluyendo los documentos y anexos relativos al plan económico-financiero y de estimación de demanda requeridos, entre otros documentos.

Una de las claves para que las modificaciones introducidas hayan tenido el visto bueno del organismo comunitario es el informe de demanda elaborado por la consultora Tema, que viene a actualizar los números de usuarios potenciales estimados con el recorrido original. De acuerdo con el citado informe, el Metro moverá del orden de 20-21 millones de pasajeros al año. La llegada al intercambiador de El Perchel garantizará 8 millones; la prolongación hasta la parada Guadalmedina permitirá alcanzar los 12 millones; el tramo en superficie hacia el norte sumará unos 3 millones más, con lo que la entrada al centro supondrá unos 5 o 6 millones.

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