Carolina España, diputada nacional del PP por la provincia de Málaga

"El ciudadano tiene que creer que los políticos estamos en otro mundo"

  • Casi diez años después de llegar al Congreso, muchos la ven como el "azote" del Gobierno en materia económica

  • Cuando se le pregunta si le ilusionaría que se pensase en ella como sustituta de De la Torre, responde: "Yo ya la ilusión la perdí con los Reyes Magos"

Carolina España, antes de la entrevista, en la calle Alcazabilla. Carolina España, antes de la entrevista, en la calle Alcazabilla.

Carolina España, antes de la entrevista, en la calle Alcazabilla. / Javier Albiñana

–Pasan ya casi diez años del día en que abandonó el Ayuntamiento de Málaga con rumbo a Madrid. ¿Qué tal esta siendo la experiencia?

–Llevaba trece años en el Ayuntamiento. Jamás pensé que iba a ser diputada nacional, pero tampoco pensé que iba a ser concejala de Economía. La vida te va poniendo en esos sitios. Hoy por hoy puedo decir que estoy bien en el Congreso. Es verdad que estamos viviendo una época muy complicada, porque el ambiente está muy enrarecido, para mí hay demasiada tensión y eso no es bueno ni para la institución ni para las leyes que tenemos que aprobar ni para el país ni para los ciudadanos.

–¿Hay mucha diferencia de trabajar como concejala a hacerlo como diputada?

–Es totalmente diferente. En el Ayuntamiento prácticamente todo es gestión. Cuando me fui llevaba Economía, Hacienda, Turismo, la Portavocía y la Primera Tenencia de Alcaldía. La gente no se lo cree pero yo pedí salir del Ayuntamiento. Ya era una carga de trabajo excesiva. Iba por la calle y creía que yo tenñia la clulpa de cualquier papel o cualquier cosa que pasaba. Necesitaba un poco de espacio y me vino bien separarme. En el Congreso lo que se ve es el debate político, pero hay mucho trabajo detrás.

–Muchos le ven como el azote del Gobierno en materia económica. ¿Usted se ve así?

–Hay quien me lo dice, que soy el azote de la ministra de Hacienda o del PSOE. Cuando me subo a la tribuna o intervengo hay quien dice que soy muy dura, pero es mi forma de expresarme. Luego intento tener relaciones con los miembros de otros partidos y diría que algunas de ellas son buenas. Pero es verdad que tengo un tono de voz y una forma de decir las cosas que parece que soy el azote. Es bueno en estos momentos decir las cosas claras. También hay que rebajar tensiones. Lo que pasa es que desde la oposición tienes que decir las cosas altas porque si no se diluye el mensaje.

"Hay quien me dice que soy el azote de la ministra de Hacienda; es bueno decir las cosas claras"

–¿Esa tensión afecta a las relaciones personales que tienen en el Congreso?

–Obviamente acaba afectando. Si hay un debate en el que acabas pasando determinadas líneas rojas es difícil que cuando se termina podamos seguir hablando de otras cuestiones como si no hubiera pasado nada. Va erosionado las relaciones personales.

–¿Éste es el momento de mayor crispación en su etapa en el Consogreso?

–Creo que sí. Han pasado muchas cosas, desde un cambio de Rey, una moción de censura ganada, repetición de elecciones, llegada de Podemos. Cuando entró hubo tensión al principio porque era un partido espectáculo. Ahora con los ataques a la Jefatura del Estado, al poder judicial, la escasa independencia de la Fiscalía, el acercamiento de etarras... Todo eso está generando demasiada tensión en el Congreso.

–Apunta sólo en una dirección. ¿No hay nada que pueda hacer el principal partido de la oposición para rebajar esa tensión?

–El Gobierno ha elegido a sus compañeros de viaje, a los comunistas de Podemos, a los independentistas y a los herederos de ETA. Ha preferido a esos compañeros a un pacto con el principal partido de la oposición. Lo que no podemos es dejar de denunciar lo que está ocurriendo. La tensión la genera quien produce estos hechos, no el que la denuncia.

–Algunos creen que el PP no ha faciitado ese acercamiento.

–Pablo Casado cuando ha estado reunido en Moncloa con el presidente le ha ofrecido pactos de estado y el presidente no los ha aceptado. Él no contesta, está por encima del bien y del mal, como el otro día que se marcho sin defender la figura del Rey.

–Cuando escucha en la calle que la labor de los políticos se califica como un "espectáculo", ¿qué siente?

–Siento pena. Cuando se debatió la comisión de investigación, como ciudadana de a pie no lo entendía. Con lo que está ocurriendo, con más de 50.000 españoles fallecidos, con la crisis económica y sanitaria que hay, que ahora tengamos que perder el tiempo o dedicar el tiempo a una comisión de algo que ocurrió hace nueve años de un partido que está en la oposición. La de España es la peor gestión de la pandemia de toda Europa. Mientras en otros países han hecho comisiones para analizar lo ocurrido y tomar medidas de cara al futuro, en España no se hace. Aquí lo que se hace es la oposición a la oposición. El ciudadano tiene que creer que los políticos estamos en otro mundo.

"Mientras en otros países han hecho comisiones para analizar lo ocurrido y tomar medidas de cara al futuro, en España no se hace; aquí lo que se hace es la oposición a la oposición"

–Desde el punto de vista económico, ¿tan mal está la cosa en España?

–Como economista diría que sí. El PIB ha caído el doble que la media de la OCDE, el empleo que se destruye es el triple, a finales de año podemos tener un déficit de 150.000 millones, eso es un boquete… No se ha hecho ningún plan para eliminar gastos superfluos, cuando todos los españoles se están ajustando el cinturón. Lo que hay que hacer es aprovechar los recursos que vienen de Europa para planes específicos. No es normal que no se haya pedido a Europa un plan específico para el turismo y hay que hacer reformas estructurales a medio plazo para entrar en el circulo virtuoso de que haya crecimiento económico y creación de empleo, porque si no el gasto de hoy será el recorte de mañana. Es verdad que ahora hay que gastar, porque lo prioritario es salvar vidas y después empresas y empleo y eso se hace con dinero, pero no nos desviemos excesivamente porque luego habrá que volver a la senda de consolidación fiscal y al objetivo de estabilidad.

–Usted insiste desde hace semanas en la necesidad de intervenir para recuperar el turismo.

–El verano ha sido muy malo para la Costa del Sol, porque no había turistas. Lo primero es dar una seguridad. Igual que al inversor que quiere montar una empresa hay que darle una seguridad jurídica, el turista, si ve que España es el país con más contagios, mayor número de fallecidos, el turista no viene… Cómo va a venir si estamos por desgracia los primeros en todos los ranking mundiales. La consecuencia es que el verano no ha sido bueno y lo que se espera es peor. Septiembre siempre ha sido un mes fantástico porque venia un turista de nivel adquisitivo medio-alto y no ha venido. Están los hoteles vacíos. el problema es que a corto y medio plazo no creo que se hayan puesto medidas. Tenemos un secretario de estado de Turismo que está imputado y sigue en su cargo, este señor estará en otros líos pero no adoptando medidas. Lo primero es dar una seguridad a los turistas que aquí no se ha dado. El Gobierno no ha hecho una apuesta por el turismo porque son nefastos gestores y porque las tesis social-comunistas de Podemos están imperando en el Gobierno y su tesis es no al turismo.

"El Gobierno no ha hecho una apuesta por el turismo porque las tesis social-comunistas de Podemos están imperando"

–¿Esta situación debería abrir el debate sobre el modelo económico de la provincia, claramente centrado en el turismo?

–Málaga está muy preparada para el turismo. Lo que hay en Marbella, en Torremolinos, en Nerja… Eso no lo tiene casi ninguna provincia de España. Tenemos las infraestructuras, la mano de obra formada. Lo que hay que hacer en un momento puntual como éste, excepcional, es adoptar medidas excepcionales pero no querer cambiar el modelo. Yo desde luego no soy de esa opinión.

–Usted en las primarias del PP apoyó a Soraya Sáenz de Santamaría. ¿Ahora entiende que el presente y el futuro del partido pasan por Pablo Casado?

–Los partidos tenemos que ser maduros en el sentido de que si hay primarias cada militante, libremente, hace una elección. Pero en el momento en que sale elegido un presidente todos los afiliados tenemos que estar detrás de él. Si no hemos aprendido eso y no sabemos ver eso apaga y vámonos, porque lo contrario es abrir en canal un partido.

–Habla usted de Podemos como uno de los actores protagonistas de la legislatura. Otro, aunque en una situación distinta, es Vox. ¿Se siente cómoda con esa formación?

–Tengo amigos en Vox en política y fuera de ella. No tengo nada que decirles salvo que mientras que Vox siga existiendo Pedro Sanchez seguirá siendo presidente del Gobierno. Y que hay una diferencia fundamental entre elPP y Vox y es que el PP es un parido de gobierno y Vox no tiene experiencia.

"Mientras que Vox siga existiendo Pedro Sanchez seguirá siendo presidente del Gobierno"

–¿Cabe la posibilidad de un viaje de vuelta a Málaga o aspira a estar más de treinta años como Celia Villalobos?

–En política aspirar a algo es complicado. La realidad es que vivo en Málaga aunque trabajo en Madrid, estaré donde digan los malagueños y el partido. Tengo que reconocer que siempre es agradable volver a tu tierra.

–¿Y regresar como posible sustituta de Francisco de la Torre?

–No creo que Paco de la Torre tenga sustituto.

–Algún día tendrá que dejar de ser alcalde…

–Es insustituible. Cuando llegue el momento el candidato será el mejor y el que decida el partido.

–¿Alguna ilusión de que se piense en usted?

–Yo ya la ilusión la perdí con los Reyes Magos. Estoy cómoda, bien, donde estoy. Es algo que no me planteo.

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