Málaga

Tres años de espera en el Regional para la prueba de la apnea del sueño

  • El sindicato UGT denuncia que hay unos 2.000 pacientes pendientes de esos estudios

  • El hospital aclara que no están sujetas a un tope máximo de demora

Un profesional hace una prueba de sueño a un paciente. Un profesional hace una prueba de sueño a un paciente.

Un profesional hace una prueba de sueño a un paciente.

Los problemas del sueño no son urgentes de tratar como un infarto, pero provocan somnolencia diurna, cansancio y hasta accidentes por falta de concentración. En la actualidad, los estudios para diagnosticar y tratar la apnea del sueño en el Hospital Regional tienen una espera de unos tres años; una situación que UGTha decidido sacar a la luz para que la Administración sanitaria le ponga remedio.

La razón de estas demoras –que según el sindicato afecta a más de 2.000 pacientes– es la falta de cobertura de reducciones de jornadas y bajas de los profesionales de la Unidad de Trastornos Respiratorios del Sueño del hospital.

El problema es que los estudios para diagnosticar esta patología no están protegidos por un tiempo máximo de espera, como otras pruebas que por decreto tienen un tope máximo de 30 días.

Según precisó el responsable de Sanidad de UGT, Vicente Sandoval, en la Unidad hay dos facultativos que tienen una reducción de su jornada del 50% y que no han sido cubiertos. Tampoco se han sustituido tres bajas del área de enfermería; dos de enfermeras y una de una auxiliar.

“Hay que reforzar esa unidad. La dirección tiene que mantener el nivel asistencial”, reclamó el representante sindical. Sandoval apuntó que además en esta época invernal es cuando se produce una mayor demanda de atención por problemas respiratorios debido a la llegada del frío y las patologías típicas de la época invernal. Según el responsable de Sanidad de UGT, el sindicato informó hace más de una semana a la dirección de las excesivas demoras sin que se hayan tomado medidas para corregir la situación.

Según Sandoval, hace ya unos dos meses que no se hacen ciertos estudios de apena del sueño en el hospital debido a las bajas de las enfermeras. Y tampoco se lleva a cabo otra prueba que se hace a domicilio –la poligrafía del sueño– porque también está de baja la auxiliar de enfermería que las realizaba. Este estudio consiste en conectar al paciente a un aparato durante la noche para medir y grabar una serie de constantes vitales mientras duerme en su casa. La Unidad de Trastornos Respiratorios del Sueño depende del área de Neumología.

El hospital indica que cumple aquellos topes de espera que están garantizados por decreto

“Es cierto que los pacientes con apnea del sueño no requieren una atención inmediata como los que tienen un infarto, pero tener a personas esperando tres años para que se les hagan las pruebas, se les diagnostique y se les aplique un tratamiento no es de recibo. Si se tarda tres años, la seguridad del paciente no está garantizada porque estos problemas le provocan cansancio y pueden traducirse en accidentes de trabajo, de tráfico o en una deformación cardiaca”, criticó Sandoval.

La apnea obstructiva del sueño se produce por el cierre total o parcial de la garganta. Dura más de 10 segundos y ocurre más de cinco veces a la hora. Cuando alguien la padece, el cerebro, al detectar el cierre del paso del aire, se microdespierta, a veces de manera inconsciente. Entonces, la persona tiene un sueño muy superficial que no cumple su función reparadora por lo que se levanta al día siguiente agotada y sin haber descansado adecuadamente.

Según Sandoval, la falta de cobertura de las reducciones de jornadas y bajas también repercute en el resto del área de Neumología, que está “al límite” del decreto en aquellas patologías y pruebas que sí están protegidas por un tiempo máximo de espera. Por lo que el representante sindical advirtió que si no se abre el grifo a las sustituciones de los profesionales, en enero se superarán los topes fijados y se incumplirán los decretos incluso en apartados que sí están amparados por un tope de espera. Estos plazos son de 60 días desde la derivación por el médico de cabecera y de 30 para las pruebas diagnósticas.

Por su parte, el Hospital Regional replicó que “las pruebas funcionales de sueño no están sujetas a normativa de demora” y que “se priorizan según la indicación que realizan los médicos en función de la gravedad de los pacientes, siendo en este caso no superior a los 6 meses”.

Además, el centro sanitario señaló que “todas las consultas médicas de Neumología están garantizadas mediante un decreto de 60 días máximos de espera, que no se supera en ningún caso, y que es donde se prescribe esta prueba que determina la gravedad clínica de los pacientes”. También aseguró que “salvo bajas puntuales e imprevistas, la plantilla de profesionales con la que cuenta la Unidad es la correcta”.

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