Málaga

La Junta ya no garantiza agua para después del verano a los agricultores

  • La sequía obliga a disminuir el agua para el riego y a acortar la campaña de verano El campo pide medidas de ahorro

La falta de lluvias y la confirmación cada día que pasa de que la provincia de Málaga se enfrenta a un nuevo periodo de sequía han hecho que los agricultores de la comarca del Guadalhorce sean los primeros en sufrir sus consecuencias. La planificación del riego de los cultivos de la zona para la campaña de verano se acortará este año irremediablemente casi dos meses respecto a lo normal y, a la espera de lo que ocurra cuando llegue el otoño, la Junta de Andalucía no garantiza el agua para los regantes más allá del finales de septiembre.

A diferencia de lo que ha ocurrido en años de lluvias normales, en los que la campaña de riego suele comenzar a mediados de abril y prolongarse hasta mediados de octubre, la escasez de recursos hídricos almacenados este año en los pantanos del Guadalhorce ha obligado a la Delegación Territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio a reestructurar la planificación habitual y a advertir a los regantes de que el agua que recibirán en los próximos meses tendrá además mayor salinidad. El objetivo es preservar al máximo las reservas disponibles para el abastecimiento de los municipios de la zona y de la capital en aras del comienzo de la época de mayor consumo.

Así las cosas, las organizaciones agrarias, la Asociación Provincial de Regantes de Málaga (Aprema) y varias comunidades de regantes de la zona han acordado con los responsables del sistema de explotación del Guadalhorce que el riego continuo comience este año el 2 de mayo y que se corte el 15 de agosto, para reanudarlos un mes más tarde y mantenerlo únicamente hasta finales de septiembre. A partir de entonces, todo dependerá de la lluvia que se registre a comienzos del año hidrológico, ya que los pantanos del Guadalhorce están a apenas seis hectómetros cúbicos de ser declarados en prealerta de sequía.

Pero hasta entonces, la Junta se ha comprometido a dotar a los cultivos con cinco hectómetros cúbicos en mayo, otros seis en junio, siete en julio y un máximo de siete hectómetros cúbicos para el conjunto de agosto y septiembre. A esas cantidades habría que unir los 1,2 hectómetros cúbicos que se enviarán desde los pantanos entre el lunes y el viernes de la próxima semana como un riego extraordinario hasta que empiece la campaña de verano y en previsión de pocas lluvias se esperan para este mes.

Ese sería el cuarto riego extraordinario que los agricultores del Guadalhorce reciben desde que comenzó el pasado 1 de octubre el actual año hidrológico, considerado ya como uno de los más secos de la serie histórica y precedido de otros dos también muy secos. Con esos cuatro riegos ya se habrán consumido nueve hectómetros cúbicos antes de que empiece mayo, a los que hay que unir los 25 que se esperan durante la campaña de riego. Esto supondría, según la Delegación Territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, finalizar el año hidrológico con un total de volumen destinado a riego en esa zona de 34 hectómetros cúbicos, lo que se traduciría un ahorro de un 20% con respecto al consumo del año pasado y al volumen que establece el plan hidrológico como tope para la zona regable. Aunque no se cuenta ahí el agua que se pierde por el mal estado de las canalizaciones de riego del Guadalhorce y que supera el 60% en algunos tramos.

Las organizaciones agrarias y Aprema se quejan de que siempre son los agricultores los primeros en sufrir las medidas de ahorro, por lo que piden a la Junta poner en marcha campañas de concienciación y ahorro de agua para otros sectores dada la delicada situación por la falta de lluvia.

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