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La Justicia no pudo localizar al indigente mientras era juzgado por otra agresión

  • Una magistrada le impuso 500 euros de multa por amenazar con un cuchillo y golpear a policías mientras tenía pendiente una condena de un año de cárcel por atentado a la autoridad

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El Juzgado de lo Penal número 3 de Málaga llevaba más de un año tratando de localizar al ciudadano alemán Stefan Reinert para ejecutar una sentencia de un año de cárcel y 180 euros de indemnización confirmada por un delito de atentado a la autoridad por agredir a uno de los policías nacionales que lo sorprendieron maltratando a su pareja. Mientras el juez trataba de dar con su paradero, el hombre ahora acusado del apuñalamiento y muerte de un agente era detenido por enfrentarse a una pareja de la Policía Local a la que amenazó con un cuchillo de cocina y otro juzgado le condenaba a 500 euros de multa por una falta de respeto a la autoridad

Las fuentes judiciales consultadas han explicado que la Audienica de Málaga ratificó en enero de 2013 la condena impuesta por agredir a uno de los dos agentes que trataron de reducirlo el 4 de octubre de 2011 cuando golpeaba a su pareja en la calle Pacífico de Málaga. Una vez ratificada la pena, el Juzgado de lo Penal número 3 inició el procedimiento de ejecución de la sentencia. Dadas las características de la condena, el primer paso que dio el magistrado fue intentar localizar a Stefan Reinert para reclamarle el pago de 180 euros de multa con los que debía indemnizar al agente agredido. Pagar la multa civil es una condición imprescindible para beneficiarse de la suspensión de las condenas inferiores a dos años de reclusión. No obstante, la pena nunca llegó a suspenderse.

Se produjeron al menos tres intentos de dar con su paradero y ninguno funcionó. Sin embargo, casi al mismo tiempo Reinert era detenido por hechos muy similares. El 24 de abril de 2013 a las 19:15 agentes de la Policía Local "comprobaron que no paraba de molestar e increpar" a varias personas que se encontraban en las terrazas de la plaza de la Constitución y la calle Nueva. Los agentes, al intentar identificarlo, comprobaron que se encontraba "muy nervioso y agresivo", según detalla la sentencia dictada por la titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Málaga. Alegó que carecía de documentación y cuando le instaron a que mostrara sus pertenencias extrajo del bolsillo del pantalón "un cuchillo de cocina" con el que apuntó a los agentes "todo ello de forma alterada". Los policías lograron desarmarlo, pero mientras esperaban la llegada de un vehículo de apoyo para trasladarlo a la comisaría, empujó a uno de los agentes y emprendió la huida, hasta que unos metros más adelante pudo ser alcanzado. Una vez reducido continuó con la "resistencia activa", "realizando aspavientos y golpeando a este agente con las manos, codos y piernas" durante toda la intervención. Pese a que en esas fechas, el detenido ya tenía una condena firme por atentado contra la autoridad y el juez de lo penal número 3 trataba de localizarlo para ejecutarla sentencia, la titular del Juzgado de Instrucción número 5 dictó el 21 de mayo de 2013 una sentencia en la que le condenaba por una falta de respeto a la autoridad y le imponía 50 días de multa, con una cuota diaria de 10 euros. La magistrada indicaba en la sentencia que en caso de impago se sustituiría la multa por 25 días de privación de libertad que podría satisfacer con otras tantas jornadas de trabajo en beneficio de la comunidad.

El crimen por el que finalmente ha sido detenido Stefan Reinert tuvo lugar cuando los agentes cumplían una requisitoria en dictada por la titular del Juzgado de Violencia número 2 de Málaga, en la que mandataba a la Policía Nacional su localización y puesta a disposición de la autoridad judicial en relación con una causa de maltrato.

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