Málaga

Mantienen la acusación para un hombre por matar a otro con el que quedó en Marbella para un negocio de droga

  • La Fiscalía acusa de los delitos de asesinato, tenencia ilícita de armas y hurto, solicitando en total 28 años de cárcel

Ciudad de la Justicia Ciudad de la Justicia

Ciudad de la Justicia / Javier Albiñana

La Fiscalía de Málaga ha mantenido la acusación para un hombre por supuestamente matar a otro con el que había quedado para un negocio relacionado con la venta de drogas en la localidad malagueña de Marbella en 2017 y al que presuntamente dio un disparo en la nuca.

Así lo han asegurado fuentes judiciales, quienes han apuntado que el abogado que representa a la familia del fallecido, por su parte, también ha mantenido la acusación inicial; mientras que la defensa ha modificado sus conclusiones, considerando que su cliente es responsable de un delito de encubrimiento.

Un jurado juzga desde el pasado lunes a este hombre y está previsto que el lunes tengan lugar los informes finales de las partes y se entregue el objeto del veredicto a los miembros del Tribunal popular, según han manifestado las mismas fuentes.

La Fiscalía acusa de los delitos de asesinato, tenencia ilícita de armas y hurto, solicitando en total 28 años de cárcel; mientras que el letrado de la familia lo acusa por los mismos delitos, solicitando prisión permanente revisable o 32 años de prisión si no se considera en el delito de asesinato la pertenecía a un grupo criminal.

Las acusaciones sostienen que el acusado y la víctima se concertaron para verse en una cafetería de Marbella, llegando el primero con antelación, junto a otro hombre que también conocía a la víctima de verse en un gimnasio pero que se fue antes de la cita. Señalan que el procesado desinfló la rueda delantera de la motocicleta de la víctima.

Ambos se fueron de la zona juntos en la moto y tras un breve recorrido, al ver este que algo pasaba en la rueda delantera, frenó y se agachó; momento en el que, "sin apearse ninguno de los dos de la moto, el acusado aprovechó que la postura de la víctima dejaba al descubierto el cuello para sacar un arma tipo semiautomática y, colocando el cañón en la nuca, le disparó a bocajarro".

Por contra, el acusado negó este relato y mantuvo que estando con un amigo en dicha cafetería, contactó con él la víctima, a la que conoció en prisión en 2015 y con quien había intermediado en varias operaciones de compraventa de hachís. Desconocía que tuviera una moto y sí admite que se marcharon juntos hasta un punto en el que fueron interceptados por un vehículo, del que salieron dos o tres personas.

Relató que éstas se dirigieron en árabe a la víctima y a él le instaron a que abandonar el lugar porque "el asunto no iba conmigo", --le dijeron--. Después se reunió con varias personas y al día siguiente se fue a Madrid, luego a Barcelona y a Francia donde reside su familia.

Aseguró que la víctima le dijo que estaba amenazado por un grupo de personas y señaló que él mismo ha recibido "avisos" en la cárcel para que no dijera lo que sabe. Así, su letrado señala que sería responsable de un delito de encubrimiento, por el que solicita que se le imponga una pena de seis meses de prisión.

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