Málaga

El Metro y la incertidumbre de los consejeros cambiantes

  • El departamento de Obras Públicas ha tenido en los últimos siete meses tres responsables, lo que ha impedido responder a las grandes dudas del proyecto

El mayor proyecto en la historia de Málaga, el Metro, transita desde principios de año por un constante vaivén, por una especie de montaña rusa en la que no existe pausa ni tiempo para que se tomen decisiones perentorias en una infraestructura de esta envergadura. Y mucho de ello tiene que ver como el agitado movimiento que ha tenido en este corto periodo de tiempo el sillón de la Consejería de Obras Públicas, encargada de la actuación, y por el que han pasado hasta tres personas en sólo siete meses.

El último de ellos se produce justo ahora, cuando el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, anunció la salida de María del Mar Moreno al frente del departamento para dedicarse a sus tareas como miembro de la dirección federal del PSOE. Su lugar ha sido ocupado por Luis García Garrido, quien sustituyó a la anterior consejera Concepción Gutiérrez cuando ésta abandonó el puesto escasas semanas antes de las elecciones generales y autonómicas.

Este ir y venir de responsables autonómicos no ha permitido, sin embargo, dar respuesta los interrogantes más profundos que se ciernen sobre el Metro de Málaga, ya que ninguno de ellos ha sido capaz de desbloquear el presupuesto final de la obra, el plazo de inauguración de la misma, cómo entrará el suburbano en la Alameda Principal y el Paseo del Parque o si la concesionaria original de los trabajos, una unión de empresas encabezada por FCC, va o no a desarrollar los dos únicos tramos del ramal a Teatinos (línea 1) que están en sus manos.

La llegada nuevamente de Luis García a Obras Públicas tiene una lectura bien distinta en función de la torre desde donde se contemple. De un lado, según pudo saber este periódico de fuentes cercanas al socio privado, la concesionaria tiene cierta preocupación, por cuando hasta la fecha las conversaciones y contactos mantenidos con Moreno y su equipo iban en la senda de alcanzar un acuerdo para que la UTE adjudicataria del proyecto ejecutase las obras de los tramos entre la Avenida Doctor Manuel Domínguez y Renfe, así como la explotación comercial de las líneas 1 y 2, entre La Malagueta y Teatinos y Martín Carpena, respectivamente.

"La anterior consejera era más partidaria de alcanzar acuerdos, pero al producirse el cambio no se sabe qué va a ocurrir ahora", indicaron las fuentes consultadas, que admitieron que en las reuniones más recientes "había predisposición por parte de la Junta al acercamiento".

Un camino bien distinto al iniciado a finales de su periplo en la consejería por Concepción Gutiérrez y por García Garrido como su viceconsejero. Fue en ese periodo cuando se retiró al socio privado la gestión del tramo en superficie del ramal a Teatinos, cuyas obras fueron contratadas a otra alianza empresarial, y que se iniciaron hace una semana, así como los tajos entre Renfe y Guadalmedina y entre Guadalmedina y La Malagueta. El motivo no era otro que la abismal distancia entre el presupuesto por el que fueron contratados los trabajos, unos 370 millones de euros, y la cuantía que la concesionaria incluía en sus proyectos, unos 780 millones. Este hecho, unido a otras confrontaciones de menor calado, sembró de duda y tensión la relación entre ambas partes.

Desde otro punto de vista, otras fuentes precisaron que el nombramiento de García no tiene por qué afectar a los plazos del proyecto, dado que se trata de una persona que conoce perfectamente el desarrollo de las actuaciones en Málaga, lo que no ocurría con Moreno.

Frente a los interrogantes que despierta la posición que adoptará el nuevo consejero respecto al proyecto malagueño, la certeza del avance en la línea del suburbano en Carretera de Cádiz. Las previsiones de Metro Málaga concluyen que la zona será repuesta a la normalidad casi en su totalidad a finales del próximo mes de agosto. Para esa fecha, de los 3,8 kilómetros de longitud que tiene el ramal, serán transitables de forma peatonal el 91%, a excepción de algunos puntos en los que serán visibles las rampas de acceso a la parte soterrada de los tramos, donde las máquinas llevan a cabo la excavación de los túneles.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios