Málaga

'Mileuristas' con el agua al cuello

  • La memoria del Área de Bienestar Social del Ayuntamiento constata la entrada de la clase media en los servicios sociales · Los recursos y programas han sido utilizados por más de 44.000 personas

"Los mileuristas están teniendo serias dificultades para salir adelante; el día 20 los servicios sociales empiezan a llenarse de parejas de clase media que piden ayudas para la compra de alimentos o el pago de la hipoteca". Así describe la concejal de Bienestar Social, Mariví Romero, la dura transformación que está experimentando la sociedad malagueña cogiéndole el pulso a la red de ayudas sociales. Y añade: "Hay familias de zonas de Málaga que uno no podría ni imaginarse que están acudiendo a los comedores sociales".

Las parejas normalizadas que pasan por apuros recurren a la ayuda social con grandes reparos y, a veces, intentan eludir hasta el último momento el paso por el centro de servicios sociales de su distrito.

Estas instalaciones han dejado de ser punto de referencia exclusivo para las mal llamadas clases marginales. De las 44. 526 personas atendidas en 2007, casi la mitad fueron nuevos usuarios.

El Ayuntamiento de Málaga concedió hace seis meses la primera ayuda para una familia normal (con dos sueldos y dos hijos) a la que estaban a punto de embargarle la casa. Y, desde entonces, no ha parado.

Las ayudas económicas puntuales para el pago del alquiler se han incrementado un 30% en sólo un año.

El programa de alojamiento alternativo del Ayuntamiento, que da cobijo a personas que pasan por una situación excepcional, como un desahucio o el derribo de su vivienda atendió en 2007 a 3. 317 personas, que fueron alojadas en hoteles o pensiones de la ciudad.

Otra realidad incontestable que revela las dificultades económicas que atraviesa la población, sobre todo por el parón en la construcción, es el aumento de usuarios inmigrantes en los servicios sociales. Los extranjeros no comunitarios atendidos por Bienestar Social representaban un 1% en 1998, época de mayor bonanza económica, y el año pasado fueron un 11% del total de usuarios. La mayoría de ellos de nacionalidad marroquí.

Aunque, sin duda, donde se han hecho fuertes los servicios sociales malagueños en los últimos años ha sido en la atención integral a la familia. Escuelas de padres, ayudas para guarderías, actividades de ocio y tiempo libre para toda la familia y un servicio que cada año adquiere protagonismo: el centro de mediación en conflictos familiares por el que en 2007 pasaron 105 familias. La mayoría, con problemas de enfrentamiento frontal con sus hijos adolescentes. La terapia funciona, porque los equipos especializados lograron arreglar una situación difícil en 40 casos.

Por último, entre los pilares más contundentes de atención social se encuentran los mayores, que ya representan el 14% de la población en la capital. Los mayores disponen de actividades lúdicas, como los talleres de memoria y con cobertura ante una necesidad, como la falta de alojamiento o una ayuda a domicilio.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios