Málaga

El Rey defiende la colaboración con EEUU ante los "actuales desafíos"

  • En el terreno económico, destaca que los dos países muestran su "voluntad firme" de impulsar proyectos comunes Asegura que la relación entre ambas naciones "gana día a día en madurez"

En la tierra de Bernardo de Gálvez, cuya aportación a la independencia de EEUU fue crucial y cuya historia es cada vez más conocida, Don Felipe VI, acompañado de la Reina Letizia, abogó por el diálogo y la cooperación para fortalecer las relaciones entre ambos países. Durante su discurso, antes de dar comienzo a la cena inaugural del XIX Foro España-EEUU que tuvo lugar ayer en el Museo Automovilístico, el Monarca puso de manifiesto que las dos naciones muestran su "voluntad" de impulsar proyectos comunes en el terreno económico y que en España aumenta significativamente la inversión estadounidense mientras que más de 700 empresas de nuestro país se encuentran instaladas en EEUU participando en la creación de riqueza y oportunidades. "Ello es muestra tanto de su competitividad y capacidad de adaptación e internacionalización, como de la calidad de sus productos, servicios y profesionales", expresó.

En el ámbito de la defensa, Don Felipe VI apoyó la cooperación militar con EEUU consciente de "los riesgos y desafíos a los que todos nos enfrentamos", según expuso durante la que fue su primera visita a Málaga desde que fue proclamado rey. La cena contó con una amplia mesa presidencial en la que compartía espacio, entre otros, con la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz; el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria; el alcalde malagueño, Francisco de la Torre; el presidente de la Fundación Consejo España-Estados Unidos, Juan María Nin; y el presidente del United States-Spain Council, Tim Kaine.

En educación, ciencia y cultura, incidió en que los trabajos avanzan a buen ritmo y que se cuenta con "el poderoso vehículo conductor que es el idioma español". En este sentido, reconoció la labor del Instituto Cervantes, cuyo trabajo se ha visto "reforzado" con la creación en la Universidad de Harvard del Observatorio de la lengua española y las culturas hispánicas de los Estados Unidos. "En suma, la relación entre nuestros dos países gana día a día en madurez y riqueza, al tiempo que engloba cada vez más sectores, consolidando así su importancia y proyección", agregó momentos antes de que comenzaran a llegar los primeros platos: ensalada de langosta, solomillo de ternera, milhojas, toffe y helado de vainilla. También hizo un guiño a la ciudad de Marbella, que ha mostrado ser una "referencia internacional", no solo como polo turístico, sino también como centro para la celebración de encuentros, foros y congresos de alto nivel. E incluso hubo tiempo para hablar de deporte: "Os ganaremos en el mundial de baloncesto", bromeó en inglés.

El monarca recordó que durante el foro que tendrá lugar entre hoy y mañana en el hotel Don Carlos de Marbella se hablará, entre otros temas, del Tratado de Libre Comercio e Inversiones y de su potencial para la creación de riqueza y empleo en la UE y en los EEUU. Se conversará igualmente sobre energía, "un sector en el que estamos viendo cambios muy significativos". "Habrá espacio también para debatir sobre los grandes retos y desafíos a los que nos enfrentamos en el ámbito de la seguridad, la defensa y la educación, que es el cimiento básico sobre el que debe edificarse siempre el futuro de nuestras sociedades, para su progreso y bienestar", manifestó.

Poco antes, en torno a las 19:30, los Monarcas llegaban al Museo Picasso entre gritos y aplausos. En la Catedral de Málaga, desde donde bajaron en coche, les esperaban varias autoridades, entre ellos la presidenta andaluza, el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria; el regidor malagueño y el presidente de la Diputación provincial, Elías Bendodo, entre otros. Junto a ellos realizaron el camino hacia la puerta de la pinacoteca. Cerca de la iglesia de San Agustín, esperaba una niña con una biznaga y una carta para la Reina: "Quiero que hable con Susana Díaz para que le devuelva el trabajo a mi mamá", explicaba mientras esperaba la llegada de los monarcas.

Don Felipe, con traje azul, y Doña Letizia, ataviada con un vestido oscuro, saludaron sonrientes a los numerosos vecinos que aguadaban su llegada. Ya en el Picasso, Bernard Picasso, nieto del ilustre pintor malagueño, hizo de anfitrión por la colección permanente, junto al propio director de la pinacoteca, José Lebrero.

Una vez que los monarcas salieron al exterior, mostraron su satisfacción y aseguraron a los periodistas que la visita les había gustado "mucho". El coche les recogía, de nuevo, junto a la Catedral, para desplazarlos hasta el Museo del Automóvil, donde tendría lugar la cena inaugural del XIX Foro España-Estados Unidos, siguiente parada de su visita a Málaga, esta vez como Reyes.

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