Málaga

Roca compatibiliza su nuevo trabajo con el voluntariado tras su libertad

  • Desde el pasado 26 de febrero es vigilado con una pulsera telemática

Roca, a su salida de la cárcel en 2016. Roca, a su salida de la cárcel en 2016.

Roca, a su salida de la cárcel en 2016. / Marilú Báez

El ex asesor urbanístico del Ayuntamiento de Marbella y cerebro del caso Malaya, Juan Antonio Roca, compatibiliza su trabajo en una asesoría de la provincia de Málaga con su labor de voluntariado desde que le fue concedido el tercer grado.

Desde el pasado 26 de febrero, cuando a Roca le pusieron una pulsera telemática, como ha adelantado este miércoles el diario Sur, no ha faltado a su puesto de trabajo en horario de mañana y tarde, según han indicado a Efe fuentes cercanas al caso, que han destacado que está cumpliendo con todas sus obligaciones.

Además, una vez a la semana ya hace sus labores de voluntariado en un centro de acogida de Cáritas, donde se trabaja en la reinserción de reclusos y exreclusos y donde hay desde jóvenes extranjeros a octogenarios sin familia que necesitan apoyo.

También comparece en el Centro de Inserción Social (CIS) asiduamente, cada vez que es requerido para cualquier trámite judicial o penitenciario.

Tras su jornada laboral vuelve a su domicilio familiar donde, según las fuentes, sigue trabajando y supervisa cómo siguen los bienes que tiene embargados, ya que no deja de acudir a los juzgados a reiterar que quiere seguir pagando la liquidación de sus responsabilidades civiles, según ha señalado a Efe uno de los magistrados que ha visitado Roca hace unos días.

Su voluntad, según el magistrado, es pagar con el patrimonio que le fue embargado, y por eso continúan a la venta los bienes a través del portal creado con este objetivo (http:ventadebienesmalaya-roca.com).

El magistrado insiste en que Roca es "muy voluntarioso" y conocer a tantos presos con sus correspondientes problemas le ha servido para no pensar en los suyos y refugiarse en la ayuda a los que le rodean.

Su familia anhelaba que, después de tanto tiempo en prisión, -casi once años- el patriarca volviera a estar sentado en la mesa familiar, hecho que ha retomado de manera discreta porque no quiere hacer apariciones públicas y solo incorporarse a la sociedad "cómo le digan los tribunales".

Al igual que en prisión, en su nuevo trabajo y en el centro de acogida es "muy trabajador" y disfruta ayudando a los ex reclusos del centro, a los que intenta aconsejar y asesorar en todos los ámbitos.

Estas personas a las que va a ayudar y asesorar Juan Antonio Roca tienen establecido un horario de entrada y salida y durante el día gozan de libertad, aunque todos tienen obligaciones que cumplir en ciertas franjas horarias.

Muchos no tienen familia o sufren desarraigo e incluso problemas de salud por la edad o por enfermedad, pero Roca, al igual que en prisión, ha decido ayudar a todos los necesitados al lado de su padre espiritual.

Juan Antonio Roca ingresó en prisión el 29 de marzo del 2006 y el pasado enero el juez de Vigilancia Penitenciaria le concedió el tercer grado, paso previo a la libertad condicional, debido a que su conducta en prisión ha sido "excelente".

Roca cumplirá las tres cuartas partes de su condena el próximo 16 de junio, y el juez le concedió su libertad por "su positiva evolución, la asunción de los delitos cometidos a través del pago de la responsabilidad civil y su arrepentimiento público".

Antes de que se le concediera el tercer grado gozó de ocho permisos que ha disfrutado y sus "más de 24 de salidas en autogobierno, todas ellas sin incidencia negativa alguna.

Roca ha sido condenado en sentencia firme por los casos Saqueo 1, Minutas, Belmonsa, Urquía, y Malaya, entre otros, y está pendiente de otros cien procedimientos. 

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