Málaga

La alergia alimentaria afecta al 10% de los niños, pero los casos graves son aislados

  • Ante un caso grave, los expertos aconsejan no esperar y poner una inyección de adrenalina

Una persona se somete a las pruebas de la alergia. Una persona se somete a las pruebas de la alergia.

Una persona se somete a las pruebas de la alergia. / M. H.

El lunes murió una niña de 9 años por una reacción alérgica tras comer un helado. Este tipo de casos con un desenlace fatal son aislados, según los expertos. Pero al mismo tiempo aclaran que las alergias a alimentos entre la población infantil son bastante frecuentes. Exactamente, afectan a alrededor del 10% de los niños. Según cada caso, la patología tiene distinta gravedad. Incluso, depende de los alimentos.

Entre los más pequeños, las alergias alimentarias más comunes son al huevo y a la leche. Entre los más mayores, también se dan al pescado, las legumbres y los frutos secos. Lo más habitual, es que el pequeño sufra ronchas, urticaria, picor e hinchazón de labios. “Se produce al momentito de haber comido y a veces sólo por el contacto con el alimento”, explica la pediatra alergóloga del Materno Candelaria Muñoz.

En los niños un poco más mayores o con sensibilidad alta a un alimento pueden aparecer tos, dificultades respiratorias, dolor abdominal, inflamación de la faringe y vómitos. Estos síntomas, que aparecen rápido tras la ingestión y juntos, indican que se está produciendo una anafilaxis. Muñoz aclara que lo más frecuente es que no sea mortal. Pero matiza que si no se reconocen pronto los síntomas y no se pone el tratamiento adecuado rápidamente, “puede ser grave y hasta mortal”.

Frutos secos, gambas, leche y huevos suelen ser algunos de los alimentos alérgenos

La especialista da claves para no confundirlo con otros problemas respiratorios –como el asma– o cutáneos –como las erupciones de la piel o la dermatitis atópica–. “Cuando hay una reacción alérgica a un alimento, es bastante inmediato. Es en los primeros minutos o en la primera hora y siempre con el mismo alimento”, señala. Entre los alimentos más comunes que causan alergia están los frutos secos, las gambas, la leche, el huevo. Pero hay muchos más.

Lo primero que debe hacerse ante estos casos es evitar el alimento en cuestión. El tratamiento pasa por antihistamínicos, en las reacciones más leves, o la inyección intramuscular de adrenalina, en cuadros más graves. En los casos con una sensibilidad alta, Muñoz aconseja:“Ante la duda de cómo está yendo la reacción, es mejor pinchar adrenalina que esperar porque si se retrasa su administración, la reacción puede ser más grave”. Y a continuación hay que salir corriendo al servicio de urgencias más cercano.

En el shock anafiláctico, que es el que compromete la vida, el niño está decaído, le pica el cuerpo con mucha intensidad, tiene tos, molestias en la garganta, sensación de que no puede respirar bien, dolor abdominal y vómitos. Es decir, una serie de síntomas que se dan juntos y de inmediato al consumo del alimento, que indican que hay diferentes partes del cuerpo afectadas.

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