Málaga

Una calle en El Palo para 'Paco, el policía'

  • El agente falleció en 2014 de una puñalada en el pulmón cuando trataba de impedir, en la calle Frigiliana, la huida de un peligroso delincuente

Varios compañeros del agente fallecido portando su féretro en la Comisaría provincial.

Varios compañeros del agente fallecido portando su féretro en la Comisaría provincial. / DANIEL PÉREZ

Un denso silencio reina junto a la desolación y la rabia desde el 21 de mayo de 2014 en las taquillas de la Comisaría provincial de Málaga. Un silencio que solo deja oír el chasquido de los cordones entre los ganchos de las botas. La muerte de Paco, el policía, como le llamaban en su entorno, consternó a toda la ciudad, que ahora acogerá una calle con su nombre entre las vías Algarrobo y Potosí, en la barriada malagueña de El Palo. Desde ayer podrá visitarse el rótulo que homenajea al agente perteneciente al Cuerpo Nacional de Policía Francisco Enrique Díaz Jiménez, fallecido a los 33 años en acto de servicio en la calle Frigiliana el 21 de mayo de 2014. El alcalde, Francisco de la Torre, acompañado por la concejala de Cultura, Gemma del Corral; miembros de la Corporación; y familiares del homenajeado, entre otros, fueron los encargados de descubrir la placa después de que el pleno municipal de abril de 2015 aprobara una moción institucional proponiendo la denominación de esta calle. Un mes después, en mayo, el regidor malagueño firmó el decreto de concesión. En el texto del acuerdo plenario se recogía que la calle que recuerda a este miembro de la Policía Nacional, con más de diez años de experiencia, "honrará su memoria en señal de respeto a su sacrificio personal en acto de servicio y en reconocimiento y admiración a los valores se seguridad y libertad por los que fue asesinado Francisco Enrique Díaz Jiménez".

Este miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ya tuvo anteriormente su reconocimiento en los jardines frente a la Comisaría Provincial, donde se encuentra un monolito con su nombre. Esta iniciativa también contó con el respaldo de una moción institucional del Ayuntamiento de la capital y supuso a una distinción a la víctima de toda la sociedad malagueña a la que ahora se suma este nuevo homenaje.

Un aviso alertaba el día en que ocurrieron los hechos de que Stefan Reinert, un indigente de 36 años considerado peligroso, buscado entonces por hurto y al que le constaban numerosos antecedentes policiales, había sido visto en la barriada de Carretera de Cádiz. El mendigo, de nacionalidad alemana, se percató de la presencia policial y accedió al interior de una tienda de alimentación. Paco se quedó fuera, en la puerta, para interceptar a Stefan. Otro policía entró y advirtió al indigente de que debía acompañarle. En cuestión de segundos, el alemán logró zafarse y salió corriendo con un cuchillo en la mano hacia la salida, donde le esperaba el policía que después fallecería en el Hospital Carlos Haya. Cuando éste trató de evitar que emprendiera la huida, el hombre le clavó en un pulmón el arma que portaba. Uno de los policías abrió fuego contra Stefan, a quien la bala le alcanzó en un hombro. El indigente aprovechó la tragedia para refugiarse en la frutería Frigiliana, de escasos metros cuadrados. Poco después, fue detenido y tras pasar a disposición judicial ingresó en prisión por un supuesto delito de atentado a la autoridad y de homicidio.

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