Málaga

Dos años de cárcel para el padre de un niño que murió en un accidente sin la silla anclada

  • Circulaba a una velocidad de entre 120 y 130 kilómetros por una zona limitada a 80, a escasos metros del falso túnel de Carlos Haya

El vehículo en el que viajaba el menor que murió en el accidente El vehículo en el que viajaba el menor que murió en el accidente

El vehículo en el que viajaba el menor que murió en el accidente

Un hombre ha sido condenado a dos años de prisión por la muerte de su hijo, de 4 años, en un accidente de tráfico ocurrido a escasos metros del falso túnel de Carlos Haya. La sentencia, que ha sido dictada por el Juzgado de lo Penal número 2, recoge que el menor viajaba en una sillita que no estaba anclada al asiento del vehículo ni tampoco tenía abrochado el correspondiente arnés de seguridad. El niño salió despedido y falleció.

El siniestro se produjo hacia las 14:30 del 5 de febrero de 2017, a la salida de túnel Ortega de los Prados, en dirección a Málaga, por la autovía MA-20, en el término municipal de Málaga. El conductor circulaba por el carril izquierdo de los tres existentes a una velocidad de entre 120 y 130 kilómetros por hora en una zona que estaba limitada a 80. En un momento dado, reza la resolución judicial, se distrajo y se desplazó “inadvertidamente hacia el carril central”.

Al percatarse de que otro vehículo circulaba por ese mismo carril y que podría colisionar con él, efectuó un “giro brusco a la izquierda para evitarlo”, perdiendo así el control del coche y chocando contra la mediana. Tras ello, el turismo llegó a dar seis vuelcos completos en tonel. Fue en el último en el que el su hijo, que viajaba en el asiento trasero sentado sobre una silla de seguridad infantil, salió despedido. Impactó contra el suelo y falleció de forma instantánea como consecuencia del traumatismo craneoencefálico que había sufrido.

Al perder el control del vehículo, chocó con la mediana y llegó a dar seis vuelcos completos en tonel

El padre, según la sentencia condenatoria, el hombre omitió “los más elementales deberes de cuidado que, como padre y responsable del vehículo, le incumbían”. Ha sido condenado por un delito de homicidio por imprudencia grave y tendrá que indemnizar a la madre del menor fallecido con 70.175 euros y compensar con 20.451 euros a cada uno de sus dos hermanos.  

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios