Málaga

La consejera critica la gestión de Rodríguez Leal en la Cuenca

  • La responsable de Medio Ambiente niega que Málaga pierda peso con la nueva estructura porque "desde 2005 todo lo que se decidía y firmaba se hacía en Sevilla"

La consejera de Medio Ambiente, Cinta Castillo, se empeña en negar que Málaga perderá capacidad de decisión después del desmantelamiento definitivo de la Cuenca Mediterránea Andaluza que se hizo efectivo el martes y culpa al ex director general del organismo, Antonio Rodríguez Leal, de estar equivocado en su planteamiento por oponerse al nuevo modelo. No sólo aseguró ayer que lo único que cambiará es el nombre del organismo sino que matizó que realmente "Málaga nunca tuvo capacidad de gestión de forma aislada ni poder de decisión al margen de la comunidad autónoma" desde que el 1 de enero de 2005 el Gobierno central transfirió las competencias de la cuenca sur a la Junta de Andalucía.

La responsable de Medio Ambiente de la comunidad autónoma arremetió duramente contra Rodríguez Leal, que durante cuatro años y medio ha estado en el cargo, al señalar que "lo único que ha perdido Málaga es un director general que es mejorable en su gestión y por eso en ningún caso tenía intención de seguir contando con él". Sin embargo, fuentes del propio partido socialista confirmaron que la Junta le ofreció la posibilidad de dirigir una de las cuatro nuevas direcciones generales creadas pero que él rechazó.

Cuatro años después de que se hiciera efectiva la transferencia de competencias de la extinta Confederación Hidrográfica del Sur, Castillo no tuvo reparos en asegurar que el director general de la Cuenca Mediterránea Andaluza "no ha tomado ninguna decisión desde 2005" y que sólo tenía "la capacidad de hacer propuestas que finalmente se firmaban y decidían por el responsable de la Agencia y en última instancia por la consejera en Sevilla".

En cuanto al hecho de que el director general del organismo de la cuenca sur estuviera físicamente en Málaga, insistió en que era "una cuestión de comodidad, como el hecho de que quien dirigía la Cuenca Atlántica estuviera en Jerez, sin más importancia de fondo".

También acusó a los medios de comunicación de suscitar "una falsa polémica" con este asunto porque "todo sigue exactamente igual porque los 120 trabajadores de la Cuenca Mediterránea Andaluza "harán el mismo trabajo que ahora, en las mismas mesas y espacios", y seguirán teniendo su sede en el Palacio de la Tinta de la capital malagueña.

Lejos de que Málaga perderá competencias con el nuevo organigrama, la consejera manifestó que "se refuerza el peso de la toma de decisiones" de todas las provincias a través de sus respectivos delegados de Medio Ambiente, que serán los responsables de la política de aguas en sus territorios y los encargados de tomar las decisiones presupuestarias a partir de ahora.

También negó que la reestructuración de la Agencia Andaluza del Agua afecte al plan de inversión previsto en la provincia, como temen las tres grandes empresas suministradoras de agua de la provincia, y aseguró que si en los últimos años se han invertido en Málaga 132 millones de euros "a partir de ahora será superior incluso".

Ante la polémica que ha suscitado el hecho de que los nuevos estatutos de la Agencia Andaluza del Agua podrían vulnerar el principio de unidad de cuenca que defiende la Unión Europea, la consejera sostuvo que es "una confusión hablar de que se va a fraccionar", porque con la creación del Distrito Hidrográfico Mediterráneo "la cuenca sur sigue coincidiendo como estaba hasta ahora con el mantenimiento de todos sus órganos de participación administrativa para la gestión, la explotación y la planificación".

La reacción del resto de partidos a la visita de la consejera de Medio Ambiente a Málaga no se hizo esperar. El presidente del PP de Málaga, Elías Bendodo, manifestó que es "una tomadura de pelo para los malagueños con el fin de justificar una decisión injustificable que ha llevado a la pérdida de competencias en políticas hidráulicas de Málaga". En este sentido, aclaró que su partido no va a permitir que el presidente del Gobierno andaluz, Manuel Chaves, "meta la mano en Málaga para desmantelarla y despojarla de la única sede administrativa que poseía".

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, también calificó de decepcionante la visita de la consejera de Medio Ambiente para "intentar justificar los repetidos intentos de la Administración regional de quitar peso institucional a la provincia de Málaga" y anunció que el equipo de gobierno del PP llevará al próximo Pleno municipal una moción para defender las competencias de la provincia.

El diputado provincial de Medio Ambiente, Miguel Esteban Martín (IU), por su parte, reclamó ayer más participación de la institución supramunicipal en la nueva estructura organizativa de la Agencia Andaluza del Agua y mostró su preocupación por "la pérdida de poder de decisión" del nuevo Distrito Hidrográfico Mediterráneo.

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