Málaga

Los hosteleros 'salvan' la Navidad a pesar de los estragos de la crisis

  • Las copas después del trabajo palían el descenso en la cifra de comidas de empresa · El sector ve una "travesía del desierto" hasta la Semana Santa, que auguran "buena"

Las últimas Navidades no pasarán a la historia como las más boyantes para el sector de la hostelería malagueña. Sin embargo, su balance una vez terminadas las fiestas es positivo. A priori, las previsiones que realizaban eran a la baja, pero al menos dicen que las han cumplido. Así, desde este gremio profesional se muestran satisfechos de las distintas iniciativas puestas en marcha para intentar paliar, en la medida de lo posible, la crisis.

"Obviamente, la actual situación económica se nota, pero nos hemos defendidos y podemos darnos por satisfechos. Estas Navidades no han sido lo mismo que las de años atrás, pero era algo que sabíamos, que no iban a ser demasiado pomposas, pero nos hemos adaptado", explicó ayer Rafael Prado, presidente de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Málaga (Ahema).

El número de comidas de empresas se ha visto este año reducido de forma "notable". Curiosamente, y por el contrario, han surgido como la espuma copas de Navidad organizadas (y financiadas) por los propios empleados, que en parte han salvado las Navidades a los hosteleros, aunque el gasto por cubierto haya sido menor, según el propio Prado explica. La política puesta en marcha por los hosteleros también ha sido clave y parece que esta debe ser la consigna a seguir desde ahora: ajustar los precios al máximo, en todos los sentidos.

De este modo, los productos más selectos empiezan a caerse de las cartas de los restaurantes, en favor de otros más económicos. "La clave está en no bajar la calidad ni de los productos, ni del servicio", arguye el presidente de Ahema. Sobre la estrategia puesta en marcha, dice que los precios se han sostenido cuando no se han abaratamiento. Pero para Prado, el gran fracaso del mercado está en dispararse ciertos artículos en las fechas clave, algo imperdonable en tiempos de crisis.

Pasadas las Navidades, los hosteleros ya piensan en las siguientes vacaciones, cuando vuelvan los turistas. Hasta entonces hablan de una "travesía del desierto". Sin embargo, auguran una buena Semana Santa pues este año (el Domingo de Ramos será 5 de abril, lejos del pasado que cayó en 16 de marzo) coincide con el inicio de las vacaciones europeas y con unas fechas favorables para viajar. Mientras, a ajustarse e cinturón.

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