Málaga

El hotel del puerto dejará en las arcas del Ayuntamiento unos 30 millones

  • La cuantía es fruto de los tributos que ingresaría durante todo el periodo de concesión, de 50 años

Recreación del hotel de 135 metros proyectado en el puerto de Málaga. Recreación del hotel de 135 metros proyectado en el puerto de Málaga.

Recreación del hotel de 135 metros proyectado en el puerto de Málaga. / M.G.

La torre de 135 metros de altura diseñada por José Seguí y promovida por un grupo inversor de origen árabe se convertirá en una gran fuente de ingresos para las arcas del Ayuntamiento de Málaga. El pago de los tributos a los que estará obligado el gestor del edificio, en conceptos como el Impuesto de Bienes Inmuebles, el Impuesto de Actividades Económicas, el consumo de agua y el saneamiento, así como la tasa de basuras podrían llegar a representar del orden de 30 millones de euros a lo largo de todo el periodo concesional previsto para este proyecto, de 50 años.

La repercusión de la iniciativa privada sobre las instituciones públicas es mayor aún si a los beneficios municipales se añaden los correspondientes a la Autoridad Portuaria. La misma, responsable en primera instancia del procedimiento para propiciar el uso hotelero en los terrenos del morro de Levante, dispondrá de unos 42 millones de euros en ese mismo periodo concesional, cifra procedente de las tasas de ocupación y de actividad estimados.

Es decir, que el negocio que puede reportar de manera directa sobre ambas administraciones el hotel de 5 estrellas puede rondar los 30 millones de euros. Así queda reflejado en el informe de viabilidad económica realizado por el propio Puerto para sustentar la posibilidad real de que el proyecto salga adelante.

En el caso concreto de las 'obligaciones' que el promotor del hotel contraerá con el Ayuntamiento una vez entre en funcionamiento, para lo que aún restan algunos años, es especialmente llamativo el peso que tiene el tributo correspondiente a los bienes inmuebles de características especiales (IBICE), dada la localización del mismo en espacio portuario. Tal circunstancia hace que se le aplique un gravamen del 1,3%. Y ello se traducirá en un pago medio anual de 317.697 euros.

A este primer concepto hay que sumar una media de 65.000 euros anuales en concepto de IAE. Otros 111.441 euros por suministro de agua, incluyendo el abastecimiento, saneamiento, desalación y depuración, así como el canon autonómico. El estudio del Puerto parte de un consumo medio de 500 litros diarios por habitación (incluidos consumos de los servicios del establecimiento), lo que acaba generando unos 51.713 metros cúbicos anuales.

A las cantidades correspondientes a los tributos relacionados con el hotel a lo largo de la concesión prevista hay que sumar los casi 2,9 millones de euros en los que los técnicos estiman el Impuesto de Construcciones (ICIO). Este recibo se calcula sobra la base de un valor de 2.000 euros el metros cuadrado construido de la nueva edificación, lo que da como resultado una inversión de 90 millones de euros. La cuantía podría crecer, dado que según la oferta formal realizada por el grupo inversor, la construcción de la torre podría alcanzar los 105 millones de euros.

Saltando la esfera del Consistorio y poniendo el foco sobre el negocio que reportará para el Puerto, los datos elevan a al menos 840.000 euros el ingreso anual. De ellos, 319.804 euros se corresponderán con la tasa de ocupación del terreno (correspondiente de aplicar un gravamen del 7,5%) mientras al menos otros 518.000 euros son el resultado de la estimación de la tasa de actividad que moverá el hotel. Esta última variable es fruto de aplicar un porcentaje sobre la previsión de ingresos que hace la mercantil. Si bien la empresa planteaba una tasa de actividad del 2%, la posición del Puerto fue la de requerirle aumentar esa tasa a entre el 4% y el 8%.

A pesar de la envergadura de estas estimaciones, los promotores manejan una cifra de negocio de unos 13 millones de euros anuales en los primeros ejercicios. El dato forma parte de la propuesta realizada en su día por la empresa para concurrir al concurso de concesión de la parcela del dique de Levante. Esa cifra queda acotada a los primeros quince años de la explotación, en los que, según los números, sería factible que el inversor árabe pueda amortizar la inversión a realizar.

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