Málaga

Los jubilados malagueños se plantan por sus pensiones

  • Cerca de 250 pensionistas cortaron el tráfico del Paseo del Parque más de media hora

  • El menor poder adquisitivo y el IRPF, grandes preocupaciones

Los pensionistas cortando las vías del Paseo del Parque ayer al mediodía. Los pensionistas cortando las vías del Paseo del Parque ayer al mediodía.

Los pensionistas cortando las vías del Paseo del Parque ayer al mediodía. / Twitter daniel pérez

El inicio del 2018 vio, por quinto año consecutivo, como los pensionistas se tenían que conformar con una subida del 0,25% de sus pensiones, en un intento del Gobierno de tratar de balancear las cuentas de la Seguridad Social. Esa realidad afecta a los jubilados malagueños cada año con más intensidad, puesto que el poder adquisitivo que tienen cada 1 de enero se ve mermado con respecto al anterior. Es por ello que ayer dijeron basta y se manifestaron por "un derecho que hemos sudado durante décadas".

La acera situada en frente del Ayuntamiento fue el lugar en que unos 250 pensionistas se dieron cita al mediodía. Al poco de iniciarse la protesta buena parte de los manifestantes se quedaron plantados en uno de los cruces del Paseo del Parque, parando el tráfico de la vía durante algo más de media hora hasta que los agentes de la Policía Nacional consiguieron convencer a los manifestantes a que abandonaran la vía.

El colectivo acordó manifestarse el lunes próximo de nuevo para seguir presionando

Algunos de los pensionistas presentes en la protesta se quejaron de algunas de las "injusticias" que se producen en el sistema de pensiones actual: "En Dinamarca a los jubilados no se les descuenta el IRPF porque ya se les ha descontado toda su vida. Sin embargo aquí el Gobierno mira para otra lado", indicó José Ramírez, uno de los manifestantes. El jubilado, que tiene una pensión de 1.200 euros, asegura que a final de mes termina recibiendo cerca de 1.000 a causa de la aplicación de este impuesto.

Sin embargo, la pérdida de poder adquisitivo no solo perjudica a los propios jubilados, sino también a muchas familias a las que estos sustentan: "Tengo una hija de 19 años que está estudiando en Madrid y tengo que ayudarla, por eso muchas veces tengo que comer a final de mes patatas con huevo y filetes de oferta. Mucha gente no se lo cree pero es una realidad que existe", relató Ramírez. Las necesidades familiares junto con la subida de determinados servicios básicos sitúan la "presión" en este colectivo: "La luz subió el 13% el año pasado y este año va ya por el 14 por ciento, el gas también, y la pensión no da para más".

Buena parte de los manifestantes cargó contra la clase política, por "redirigir prioridades" cuando se trata de la inversión pública: "Estamos sufriendo una discriminación muy grande y el Gobierno tendría que tomar medidas acorde con la realidad que estamos viviendo y dejarse de proclamas políticas", señaló el pensionista José Olivero, que también culpó al Ejecutivo central de "haber acabado en pocos años con el fondo de garantía para las pensiones".

A pesar de que en el colectivo hay "dudas de que se vaya a solucionar" en el corto plazo, como asegura Roberto Martín, las manifestaciones "son ahora mismo la única salida". Por ello el lunes que viene tienen pensado volver a concentrarse a la misma hora y lugar para volver a reclamar ante una situación "lamentable". Y se está coordinando para el 10 de febrero una manifestación en todas las ciudades de España a la que no acudan solo los jubilados, sino toda la familia. "La falta de lo necesario a una persona joven es más preocupante", sentenció Martín.

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