Málaga

"No he pensado en mi vida en la cárcel; me toca padecerlo y sufrirlo"

Su última entrevista. El abogado y ex presidente del Sevilla concedió a finales de febrero una charla con la revista digital Oclisé, que reproduce este periódico en exclusiva. En ella, Del Nido narra sus últimos días antes de su ingreso en prisión, analiza el procedimiento judicial del caso Minutas y habla del futuro inmediato.

-¿Cómo se encuentra días antes de su entrada en prisión?

-Me encuentro tranquilo, en una situación de reciclaje que servirá para adaptarme a la nueva condición social que me toca vivir ahora. Con más firmeza si cabe para asumir el error cometido, pedir disculpas por ello, y con la firme voluntad de reparar el daño causado.

-¿Qué ocurría en el Ayuntamiento de Marbella?

-Creo que eran situaciones distintas que deben de ser valoradas de manera diferente. He sido objeto de una condena por malversación de caudales públicos, que el delito ya de por sí suena mal. Aquel que no lee la sentencia acoge un concepto más grave de lo que realmente ocurrió. El Tribunal Supremo llega a la conclusión que efectivamente facturé unos trabajos realizados, pero entiende, y hay que asumirlo, que esos trabajos podían ser elaborados por funcionarios públicos. Todo ello causa un prejuicio económico a las arcas del Ayuntamiento de Marbella que hay que devolver, y que tan pronto cuando pueda devolveré en la forma que el tribunal me acepte.

-¿Cómo analizaría su caso?

-Es evidente que uno intenta en la medida de sus posibilidades explicar cuáles son las circunstancias que han concurrido en este caso concreto. Que no las digo yo, sino el Supremo, y lo que intento es explicarlas para que nadie crea que he metido la mano en la caja. Facturé unos trabajos que realicé, todo cumpliendo la legalidad vigente. El Alto Tribunal entiende que eso no es así, yo lo acepto y lo asumo. Pido disculpas por mi error, y ahora toca reparar el daño, que es lo único que me queda. No puedo hacer otra cosa.

-¿Cómo se prepara para cumplir la condena de siete años?

-Hay distintas cosas que preparar. Una es la familia, otra es la situación empresarial, y otra intentar hacer ver a los más cercanos que esto más temprano que tarde pasará, y será un tiempo que estarán sin mi presencia. En la medida de lo posible, estoy intentando conservar mis puestos de trabajo en las empresas que ostento. En el despacho profesional estamos trabajando la salida de personal que cuando yo no esté tendrán que salir. En el plano social, me encuentro asumiendo las circunstancias en las que me veo inmerso. En mi caso concreto digo que todo lo que me he ganado con mi trabajo lo tengo a mi nombre, y lo voy a poner a disposición de la entidad perjudicada para que perciba el dinero que le corresponde.

-¿Señalado y en deuda?

-Personalmente creo que sí, no he sido el ciudadano que debiera. No he cumplido las reglas de convivencia que la sociedad tiene establecida y me señalo a mi mismo, que es más que me señale la gente.

-¿Cómo se ve en prisión?

-No lo he pensado. Me toca padecerlo y sufrirlo, lo haré con dignidad y cumpliendo con aquello que me corresponde por la situación que yo mismo me he introducido.

-¿Su papel dentro del Sevilla Fútbol Club es pasado?

-He perdido unas de las cosas más importantes de mi vida, que son 25 años de entrega absoluta por amor a unos colores que llevo en mi pecho desde que nací por transmisión familiar. Aquello ya pasó, es historia. Del Nido es historia en el Sevilla. Eso ya se ha superado, ahora miramos el futuro más inmediato. El que me queda por vivir.

-¿Todo lo que ha vivido en los últimos años le ha servido de escarmiento?

-Lo veo como una situación que la vida me ha hecho vivir como consecuencia de unos errores que cometí hace ya muchos años, y que los tengo que afrontar con la entereza y la dignidad que requiere.

-¿Es lo más duro de su vida?

-Es duro por el entorno, porque las personas que tengo alrededor no tendrían que sufrir las consecuencias de lo que uno hizo mal hace doce años. Después es duro porque de alguna manera cambia la situación ante la sociedad del individuo, en este caso la mía.

-¿Qué explicación tiene pensada darle a sus hijos?

-Espero tener la entereza y la sapiencia de podérselo explicar a los pequeños igual que a los grandes. Tengo dos generaciones de hijos: tres mayores y tres pequeños. Estos últimos recibirán de su padre una explicación cuando sean mayores, que le convenza qué paso y cuáles han sido las consecuencias de todo ello.

-¿Uno de sus nuevos retos es volver a ser buen ciudadano?

-La rehabilitación del concepto de ciudadano es uno de mis hitos y uno de mis frentes en los que tengo que luchar y volcar toda esa fuerza que he demostrado en la vida que tengo. Debo saber estar para recuperar ante la sociedad el nombre que he perdido con todo este proceso.

-¿Cómo es su día a día?

-Ahora mismo toda mi actividad y todo mi quehacer están volcados en intentar solventar lo que se me viene encima en mi situación personal y profesional. No he dejado ningún día de trabajar desde que se conoció la sentencia. Trabajo en otras cosas distintas a las que lo hacía antes. Vuelco mas horas en mi actividad profesional que las que volcaba antes de que me dedicara al fútbol. No ha cambiado mi vida más que en tener que asumir la situación en la que me he encuentro. Ahora intentaré en la medida de lo posible restablecer el daño causado, entre otros, al Ayuntamiento de Marbella.

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