Francisco Sarabia. Decano del colegio de arquitectos de málaga

"En el plan Guadalmedina habrá un pulso similar al que hay en el Metro"

  • Sarabia apuesta por un papel activo del Colegio en debates como el hotel del Puerto y el futuro del río

  • Reclama que Málaga lidere el reto de hacer de la provincia la capital del sur de Europa

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-De la etapa de crisis económica salió muy dañada la profesión de arquitecto. Ahora que se da los muestras de recuperación, ¿en qué situación se encuentra?

-Está regular. Ha pasado por una etapa malísima, donde la actividad bajó un 90% respecto a 2006. Pero como suele ocurrir en España eso ha servido de poco. Podríamos haber aprovechado ese momento de escasa actividad para ordenar la profesión pero creo que no se ha hecho. La profesión se recicla a base de presión externa y no desde dentro.

-Acláreme ese detalle

-La profesión de arquitecto está girando más a un modelo anglosajón de grandes estudios. Tradicionalmente en España se había desarrollado como un punto de producción unipersonal o de asociación de dos o tres arquitectos. Ahora el mercado demanda empresas. Eso hace que los estudios pequeños se quede para los trabajos locales y domésticos. Notamos un cierto repunte de proyectos de medio nivel, pero la gran mayoría vienen de fuera, gestionados por grandes estudios y con promotores que son entidades bancarios, gestoras de patrimonio y fondos de inversión.

-¿Esa tendencia de la que habla da cobertura a muy pocos de los profesionales que tiene actualmente el colegio?

-Aunque profesionales de cierta implantación están recibiendo encargos o peticiones de ofertas es mucho más complicado para los jóvenes y aquellos próximos a jubilarse, que se han visto algo más desplazados.

-¿A esos arquitectos jóvenes que se les aconseja?

-Ahora surgen nuevos desarrollos. Antes era buscar promotores para hacer edificios Ahora ya hay arquitectos que hacen de todo.

-La percepción de que al final son unos pocos los que se llevan la mayor parte del pastel ¿es compartida por el Colegio?

-Sí. No se trata de poner nombres concretos pero es así. Esos grupos de poder que son receptores del mayor número de encargos. Son conscientes de ello y luchan por ello.

-Me viene a la cabeza la figura de José Seguí, que viene defendiendo en los últimos años su apuesta por buscar al promotor.

-El señor Seguí es uno de los arquitectos protagonistas, de los líderes de nuestro colectivo en Málaga. Ojalá tuviésemos muchos como él.

-La posición del Colegio en los últimos tiempos sobre el proyecto del hotel del puerto ha podido generar cierto recelo en el señor Seguí.

-Sí, he notado cierto tono sarcástico cuando hacía alusión al Colegio. Pero tenemos buena relación, es su Colegio y lo tiene para lo que necesite. Es verdad que todas las relaciones son susceptibles de mejorar. El papel del Colegio en el caso de la torre ha sido impecable. Y cada vez que vuelvo sobre nuestra posición estoy más contentos. El informe fue el que ha sustentado el debate, porque no todas las administraciones llamadas a pronunciarse lo hicieron. Si el Colegio no lo hubiese hecho hubiese sido un asunto huérfano de crítica constructiva.

-Usted puso números a la cuestión y llegó a señalar que un incremento de edificabilidad como el que se piensa para ese proyecto no se autorizaría en cualquier otro espacio de la ciudad.

-Es una apreciación que sigo manteniendo. Son los números que han aceptado la Autoridad Portuaria y el Ayuntamiento. Había un edificio satélite, de 6.000 metros, y se pasa a 45.000. Lo que hicimos fue poner de manifiesto la gran desproporción.

-¿La torre del dique de levante le va a aportar algo a Málaga desde el punto de vista arquitectónico?

-Antes de pronunciarme a ese respecto me gustaría conocer en más profundidad el proyecto. Hasta ahora lo que hemos conocido es la modificación del plan. No me cabe ninguna duda de que Seguí sabrá ofrecernos una calidad arquitectónica suficiente. Pero lo que nos toca como arquitectos en defensa de la ciudad y la excelencia es que operaciones de este calibre tendrían que ir precedidas de un concurso arquitectónico que nos garantice, si no la mejor propuesta, sí que la que recibamos sea una de las mejores.

-¿Qué papel quiere que juegue el Colegio en el tejido social de Málaga?

-Queremos participar en el tema de ciudad, en el aspecto profesional en el que podemos opinar como expertos. Está el tema del Puerto, el de la Alameda... Hemos iniciado varias acciones vinculadas a la turistificación del Centro, estamos planteando la posibilidad de reunir a los arquitectos para abrir un camino de ofrecimiento y propuestas concretas que nos hagan recobrar el sentido común al pequeño desajuste que vemos que se produce en esta zona. Tenemos grandes actividades pendientes como Torre del Río, el Guadalmedina, Teatinos...

-Habla del Centro y la turistificación. ¿Estamos desde hace años pendientes de la revisión del Pepri Centro sin grandes avances? ¿Cómo se recupera el sentido común al que alude?

-El Pepri tendrá que intentarlo. Si pensamos que el Pepri va a solucionar la sobreexplotación del Centro estaremos equivocados, pero no puede huir de su responsabilidad. Cuando vamos a preguntar al Ayuntamiento nos dicen que eso pasa por la Junta de Andalucía y en la Junta dicen que es el ámbito estatal. El Ayuntamiento tiene que hacer el intento de abordar ese tema. La gran herramienta a día de hoy en el Centro es el Pepri, y debe ser una reivindicación que el nuevo documento lo tengamos ya porque cuando salga se va a quedar obsoleto. Tiene que salir ya para empezar a trabajar en el siguiente.

-Me sorprende que incluya entre los asuntos sobre los que opinar el de Torre del Río, cuando se trata de un proyecto a priori maduro.

-Habló de ese como podría hablar de las torres de Repsol. A raíz de la polémica generada en torno a la torre del puerto, muchos detractores han dicho que están de acuerdo en que haya torres pero en otro sitio. Pero esos mismos detractores tampoco están de acuerdo con que vaya en Repsol. ¿Dónde podremos hacer edificios en altura? Me gustaría abrir ese debate antes de que surja la polémica. El Ayuntamiento elude muchas veces su responsabilidad sobre lo que es el modelo de ciudad.

-El modelo del PP con mayoría absoluta era claro en el PGOU con una serie de centralidades.

-Ese es el problema. El modelo de ciudad no debería ser de un partido y se equivoca cualquiera cuando apoyado por una mayoría cualificada pretende imponer su modelo, porque esa mayoría no es eterna. Ese modelo debe estar sustentado en un amplio apoyo social y ciudadano por medios de sus representantes. A ver de qué manera llegamos a un entendimiento y que no sea arma arrojadiza. Al equipo de gobierno le gusta colgarse la medalla de los méritos conseguidos, pero si están apoyados de una mayoría absoluta tienen poco mérito. El modelo de ciudad va más allá de un PGOU. Tenemos que tener un poco de cintura para admitir propuestas desde fuera y saber reconducirlas hasta donde nos interese, porque Málaga ya está en una situación de poder elegir. Ya estamos en condiciones de poder elegir pareja. Ahora sí que podríamos debatir con esos inversores cuáles son las mejores oportunidades.

-¿Qué relación tiene el Colegio con las administraciones?

-Recientemente se ha aprobado la Ley de Contratos del Sector Público y tenemos que ser muy críticos con la interpretación que hacen de la misma las administraciones. La ley dejaba la elección de los servicios en manos de la oferta económica y eso ha hecho que se subasten esos servicios. Al final las administraciones van a las ofertas económicas más bajas. Eso lleva a una reducción en los honorarios del técnico, pero es pan para hoy y hambre de mañana, porque el técnico infrarremunerado ofrecerá menos servicio y eso suele redundar en sobrecostes e incrementos de presupuestos, en muchos casos de un 20% o un 30%.

-¿Qué retos cree que tiene ante sí Málaga?

-El reto de Málaga como provincia es convertirse en la capital del sur de Europa. Y eso debe estar liderado por Málaga capital. Diez años atrás la cabecera de esa zona era la Costa de Sol, pero ahora la Costa del Sol se identifica con la capital. La ambición de los próximos gobernantes de la capital debería ser extender su área de influencia a la provincia, estableciendo alianzas, coordinándose con los municipio del área metropolitana y ampliar a Marbella.

-¿Verá usted la puesta de la primera piedra del Guadalmedina?

-Todos sabemos que habrá muchas piedras del Guadalmedina. Cada responsable de cada administración querrá inaugurar su parte del Guadalmedina. Está en redacción el plan especial de las márgenes del Guadalmedina. La propuesta vencedora tiene ciertos puntos de riesgo en tanto en cuanto proponía actuaciones en el ámbito del cauce y la Junta tendrá algo que decir. Puede que haya cierta parálisis en esa puesta en marcha, pero hay que empezar. Veremos dónde llega cada administración. Va a ser un pulso como lo está siendo con el Metro; va a ser trasladar la relación con el Metro al Guadalmedina. Desde el Ayuntamiento se completará el plan, lo elevará a la Junta, que hará sus informes de corregir, de pedir que no se toque el cauce... Y en esa relación que será más de fricción y de oposición estará el riesgo de que no se avance mucho.

-¿Alguien es capaz a día de hoy de saber cómo será el río? Se habla de puentes plaza...

-Se propondrán. En base a la documentación me puedo hacer una idea si saliera lo que se planteó, pero una de las premisas es que el cauce no se toca y eso indica que no hablamos del río. La iniciativa le corresponde al Ayuntamiento pero la titularidad es de la Junta. Ahí sí le reclamaría a la Junta que iniciase un camino propositivo, porque ahora su planteamiento es estar a la expectativa para evaluar la propuesta del Ayuntamiento. Creo que al margen de eso debería proponer algo.

-Aludía usted también a la Alameda, pendiente de una importante transformación. ¿Qué opinión le merece la apuesta por peatonalizar los laterales?

-Viendo el asunto desde fuera y sin tener responsabilidad sobre el resultado final he dicho que hubiese sido más valiente y la hubiese peatonalizado totalmente. Luego corresponde a los responsables tomar las decisiones. Yo la opinión la hago de un análisis somero de los dato del tráfico a los que he tenido acceso. Estamos en situación de normalidad en la Alameda ahora, cuando antes todo el mundo tenía mucho miedo a que la obra del Metro colapsase la ciudad, pero la gente se ha acostumbrado a usar otros itinerarios. Otra cosa que critico con la boca pequeña es que se mantenga el tráfico de autobuses, que genera mucha distorsión en cuanto a la permeabilidad visual. Que haya tanto tráfico pesado va a generar dos alamedas, la norte y la sur. Pero vamos a espera lo que lo que nos viene y ver los plazos.

-No sé si les dará tiempo...

-Estoy seguro de que la Alameda será inaugurada por el actual alcalde. Sería infantil pensar en otra cosa. Es interesante haber hecho esto. Pero hay que recordar que esto ya venía recorrido en el Pepri del 86. Va a ser un cambio para la ciudad y esperemos que le dé vida al Soho, que no termina de arrancar. Y vamos a ver qué pasa con el muelle 4. Será el siguiente reto de la Autoridad Portuaria. Espero que se congracien con la ciudad y consigan más consenso en ese proyecto que con la torre del puerto. Hay que darle respuesta a eso. Hay unas previsiones de planeamiento que hay que desarrollar y es interesante poder enlazar la Alameda con el muelle 4. Si conseguimos un éxito parecido a los muelles 1 y 2 será para estar satisfechos.

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