Málaga

La promotora abre la puerta a reducir la altura y el volumen del hotel del puerto

  • "Nada que oponer a que el proyecto se modifique", dice el arquitecto José Seguí ante la idea de Daniel Pérez

  • El portavoz del PSOE no precisa cuál debe ser la dimensión

La torre proyectada en el puerto, vista desde la playa de La Malagueta. La torre proyectada en el puerto, vista desde la playa de La Malagueta.

La torre proyectada en el puerto, vista desde la playa de La Malagueta.

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La promotora del hotel-rascacielos del puerto de Málaga, un grupo de inversión catarí, abre la puerta a la introducción de cambios y modificaciones en el diseño final del proyecto. Lejos de rechazar la línea alternativa puesta sobre la mesa por el portavoz municipal del PSOE y previsible candidato a la Alcaldía en 2019, Daniel Pérez, quien aboga por reducir la altura del inmueble, la empresa acepta la observación como una "opinión positiva", añadiendo: "nada que oponer a que el proyecto se modifique".

Las palabras fueron aportadas por el arquitecto responsable del diseño, José Seguí, quien apuntó que desde la parte privada "nunca se ha pretendido que la propuesta sea inamovible". "Hubo un concurso y eso implica un proceso de tramitación compleja, que puede traer modificaciones; forma parte de un debate y es positivo que puedan recogerse las modificaciones que el trámite administrativo exija", añadió, al tiempo que defendió la opción de que la intervención se acometa "con el mayor consenso posible".

Ni el PSOE ni la Junta habían cuestionado hasta la fecha la altura y el impacto del edificio

"Es lógico que un proyecto de estas características genere debate y reflexión; me parece positivo que se indiquen correcciones como podría ser la altura o cualquier otra cuestión que pueda mejorarlo", insistió. Sobre la posibilidad de que esas variaciones provoquen una reacción negativa en el inversor, Seguí lo negó. "Nunca será un impedimento para la realización del proyecto, sino un acercamiento positivo a cómo debe plantearse su resultado final", sostuvo.

La mercantil que impulsa el complejo, de 135 metros de altura y 352 suites es Andalusian Hospitaliy II, que recibió la concesión condicionada del terreno por parte del Consejo de la Autoridad Portuaria el 27 de junio de 2016. Actualmente el procedimiento está inmerso en la necesaria modificación del Plan Especial del Puerto por parte de la Gerencia de Urbanismo para asignar el uso hotelero a la parcela elegida y posibilitar una edificabilidad máxima de 45.000 metros cuadrados. La inversión ronda los 116 millones.

El posicionamiento del grupo catarí supone una variación del discurso que venían manteniendo las voces defensoras de la propuesta. De hecho, no estaba en cuestión la altura de la torre a pesar de las críticas, en especial, por su impacto sobre el paisaje. Ahora, el paso adelante dado por el portavoz socialista, que hasta la fecha no había dudado de la dimensión de la torre, abre una grieta en este bloque. Su posición no sólo atañe al asunto de la altura, sino también a la necesidad de exigir algún tipo de compensación al promotor del hotel. Una línea que meses atrás, preguntado por ello, descartó el alcalde, Francisco de la Torre.

Pérez no precisó cuánta altura debe ser rebajada ni cuánto volumen edificatorio, dejando claro, eso sí que lo que no está en discusión es el emplazamiento elegido para el establecimiento. Sobre esto, Seguí apuntó que el proyecto "es viable en cuanto a su uso de hotel 5 estrellas y su viabilidad podría adaptarse siempre al volumen definitivo que la tramitación pudiera exigir".

Desde la Junta de Andalucía, su delegado del Gobierno en la provincia, José Luis Ruiz Espejo, quien también es secretario general del PSOE de Málaga, tildó de "valiente" la propuesta del portavoz socialista, si bien apuntó de manera directa al Ayuntamiento como responsable de la tramitación de la iniciativa. "El Ayuntamiento tiene que tener una opinión sobre qué tipo de proyecto pretende ahí y es pertinente que se tenga en cuenta el encaje del mismo en la fachada del puerto y el paisaje", expuso, añadiendo: "todo lo que sea mejorarlo desde el punto de vista ambiental del encaje en la ciudad y la fachada del puerto me parece conveniente".

La opinión del responsable regional choca, no obstante, con el discurso de la propia Administración regional en los últimos meses, cuando no puso objeción alguna a la torre en el análisis de la misma. Cabe recordar que la propia Delegación de Medio Ambiente rechazó que el edificio planteado, sobre una base genérica de una altura tope de 150 metros, tuviese impacto medioambiental, y la Delegación de Cultura eludió pronunciarse ese posible impacto alegando que la construcción planteada está fuera del entorno histórico del Centro. Preguntado por este asunto, el presidente del Puerto, Paulino Plata, rehusó entrar en valorar el planteamiento del concejal socialista, limitándose a decir que respeta la opinión de todos.

Por su parte, el viceportavoz de Ciudadanos en el Consistorio, Alejandro Carballo, consideró que los políticos "no deben entrar en los temas técnicos; el hotel es una oportunidad, en eso coincidimos, pero no tenemos que entrar en una lucha de si más o menos plantas; el proyecto será como tenga que ser para que salga adelante".

Una de las aportaciones significativas en el debate sobre el hotel es la del organismo asesor de la Unesco en materia del patrimonio, Icomos. Uno de sus representantes, coautor del informe en el que se recomendaba renunciar al rascacielos, Víctor Fernández, valoró que se quiera "repensar el proyecto", pero insistió en que cualquier acción debe ir "precedida de un estudio sobre el paisaje histórico de Málaga". Algo que se contempla.

Desde la Plataforma Salvemos Nuestro Horizonte, Juan Antonio Triviño, fue más contundente, al considerar que lo dicho por el portavoz socialista "aparentan ser unas declaraciones precipitadas como consecuencia de la ebullición del candidato", ya que el edil "hasta ahora no decía eso". "Evidencia desconocimiento del proyecto y de sus efectos en la ciudad, porque no se trata de someter el proyecto a una operación de maquillaje", insistió, abogando por "comenzar desde cero y en otro lugar" la intervención.

Por su parte, el decano del Colegio de Arquitectos, Francisco Sarabia, admitió su sorpresa al conocer las palabras de Pérez y le recordó que "tendría que haber planteado en las diferentes mociones sobre este proyecto". "Va en la línea de lo que defendemos, de debatir y plantear cuál es la solución más adecuada; el valor que le doy es que se está dispuesto a reconsiderar lo que hay", apostilló.

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