El Puerto de Málaga comienza el montaje de las dos esculturas de Neptuno y Venus
Deben quedar instaladas este jueves y permanecerán en el lugar seis meses improrrogables
El Puerto de Málaga empieza a instalar las polémicas esculturas de Ginés Serrán: los dos leones ya custodian la entrada
Junto a los pedestales en los que a mediodía de este jueves ya descansaba la Venus de bronce, a Ginés Serránturistas y malagueños le piden fotos. El artista vigila la colocación de su obra. En total, cuando los operarios terminen, serán un Venus y una Neptuno, además de dos leones los que permanecerán a la entrada del Puerto de Málaga durante seis meses improrrogables. Sin el pedestal la Venus mide unos cinco metros, similar al David de Miguel Ángel. Con todo, el Neptuno superará los 10 metros altura.
Antes de esto han sido dos meses de polémica y contestación por parte de múltiples instituciones culturales y la recogida de dos millares de firmas. El artista pedía que “las juzgue el pueblo” y auguraban que serán “un icono de la ciudad”. Carlos Rubio, presidente de la Autoridad Portuaria, por su parte, aseguró a este medio que “a quien le gusten, que las disfrute y se haga fotos con ellas; a quien no, que piense que queda un día menos para que se vayan”.
Primero, la colocación de los leones
Los dos leones, se colocaron directamente en el suelo, unos metros por detrás de los pedestales -cubiertos de mármol- sobre los que irán los dos dioses. Para ponerlos se desplazó una de las dos anclas decorativas que hay ubicadas en ese lugar. Tienen nombre: se llaman 'Cecil' y 'Xanda' (su hijo); y miden, en concreto, 1,9 metros de alto y algo más de tres metros de largo. Cada uno pesa 750 kilos. Son, en definitiva, algo más grandes que famosos leones del Congreso de los Diputados.
Nada más instalarse los leones, algunos de los turistas y ciudadanos que paseaban por el Palmeral de las Sorpresas no dudaron en hacerse las primeras fotos. "Espero que las esculturas hablen por sí mismas y que el público las juzgue al final", expresó el autor de las mismas después de que se diese el visto bueno definitivo a su instalación, asegurando que lo que quería ahora era ver "la reacción del público". Desde un principio, y pese a la polémica, Serrán se ha mostrado convencido de que las esculturas se convertirán "en un icono".
Este jueves ha afirmado que su obra estará expuesta, al menos, los seis meses, "después Dios dirá", eso sí, según afirma no le faltan ofertas "de otras ciudades" para comprar las estatuas "aunque no se hicieron con la intención de ser vendidas, sino cedidas a la ciudad de Málaga, aunque he gastado mucho tiempo y dinero en ellas, las iba a regalar, en principio por 25 años".
La instalación de las estatuas de los dioses completan el conjunto escultórico. Van encima de los pedestales contruidos a tal efecto -miden tres metros y han costado 69.000 euros-, con lo que Neptuno llegará a los 10,8 metros de altura (contando la base) y Venus alcanzará los 8,5 metros; frente a ellos, las columnas del puerto se mantienen más altas con 12,5 metros. Ambas esculturas tienen detalles dorados como "elementos modernistas": el dios Neptuno sostiene una red de pesca fundida en bronce y oro de 24 kilates, y la diosa Venus una esfera que simboliza el sol de la costa malagueña.
Neptuno pesa dos toneladas y Venus, una. Ambas están valoradas en más de tres millones de euros, pero han sido "un regalo" de Serrán que, además, él quiso dedicar a su padre, natural de Villanueva del Trabuco. De ahí la inscripción A mi padre, grabada en el brazo de Neptuno. Hay que recordar que también el propio artista se encargó del traslado de las cuatro esculturas desde su estudio en China.
Las estatuas llevaban meses esperando en las instalaciones del recinto portuario, tras haber recibido ya en junio del año pasado el visto bueno en un consejo de administración; de hecho, la idea era colocarlas el pasado mes de febrero, en concreto, el día 21, pero la operación se frenó por una oleada de críticas encabezada por la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, a la que se sumó el Ateneo de Málaga, la Sociedad Económica de Amigos del País y el Instituto de Estudios Urbanos y Sociales (IEUS), además de partidos políticos y sindicatos. Los pronunciamientos han sido múltiples, desde el Ayuntamiento que señaló que no necesitaban licencia de obras, hasta Puertos del Estado, que ha acabado emitiendo informes al respecto de la instalación. La Junta también había salido a afirmar que no afecta al Bien de Interés Cultural (BIC) del Centro de Málaga y no necesita que se pronuncie la delegación.
Las entidades culturales críticas afirmaron que el proyecto suponía "una nueva barrera" significada "por desmesuradas esculturas de bronce ubicadas sobre altos y macizos pedestales de hormigón" que aproximaría al puerto "más a un parque de atracciones". Se refirieron a las obras como "un pseudo-neoclasicismo pretencioso" y "de inequívoco enganche 'kitsch', más propio del cómic de superhéroes y superheroínas surgido del universo Marvel". En este sentido, la contoversia llegó hasta controversia el diario británico The Times, que enfocó la noticia con el parecido con "superhéroes de cómic".
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