Off the record

De reuniones y congresos

  • Tras descartarse su ascenso a la secretaría regional, Luis Pizarro ya no necesita contar con el apoyo oficialista de sus compañeros de Málaga l Los tensos cruces de palabras en las reuniones del PP

MÁLAGA es la única delegación socialista andaluza que acude al congreso del PSOE con dos voces, pero seguramente no se escuchará ninguna de las dos en el cónclave. Los críticos malagueños no se saldrán del guión previsto y dejarán que sea posiblemente Luis Pizarro, el actual secretario de Organización del PSOE andaluz, el que hable en nombre de los socialistas de la comunidad autónoma. No ocurrirá lo mismo en el congreso regional que el partido celebrará después en Granada. Allí sí que debutará Fernando Arcas para empezar a marcar distancias con los oficialistas y jugar las bazas de cara a la reunión provincial del 19 de este mes. El diputado Miguel Ángel Heredia es el candidato ungido por Zapatero y también hasta hace poco por el propio Luis Pizarro. Pero eso era antes de que Chaves decidiera que Pizarro fuese vicesecretario regional y no secretario general, como se había llegado a barajar si el veterano líder socialista hubiese iniciado tímidamente su retirada ocupando la presidencia del partido en Andalucía en vez de asumir directamente la dirección, como finalmente sucederá. Entonces Pizarro necesitaba los apoyos de las delegaciones para estrenar con fuerza ese nuevo cargo, pero las cosas han cambiado ya.

Lo que sí parece claro es que no será hasta tres días después de esa cita provincial, cuando se hayan medido fuerzas, que el Consejo de Gobierno de la Junta nombre a los delegados que están pendientes en Málaga.

Intercambios de ideas

Las reuniones de los partidos políticos cada vez son más desconocidas por los ciudadanos. Esta semana lo hacía la junta directiva regional del Partido Popular en Andalucía. Poco transcienden de lo que dicen de verdad unos y otros en esas citas, a no ser que interese a alguien. Pero en este caso, algunos de los presentes aseguran que la intervención de Celia Villalobos fue de órdago en referencia al caso de Estepona y las responsabilidades de la secretaria provincial del PSOE, Marisa Bustinduy. "Palabras gruesas", resume uno de los asistentes que no quiere que se reproduzca lo dicho allí.

Otro ejemplo, nada más celebrarse las últimas elecciones, el PP de Málaga celebró comité ejecutivo provincial para analizar los resultados. Allí, en un hotel de la capital, estuvo el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre. El regidor resulta que tiene un familiar que vive en un pueblo de Málaga -que no sólo Rajoy tiene derecho a disfrutar de un primo conocido- con el que había hablado por teléfono en Navidad y que le había trasmitido la nula presencia que el partido tenía en algunas localidades de la provincia. Como es obvio el PP había perdido las elecciones en ese pueblo del familiar de De la Torre. Ya se sabe que el alcalde y el presidente provincial del PP, Joaquín Ramírez, no son precisamente uña y carne, aunque fue Oña, valga el juego de palabras, la que salió en defensa de Ramírez.

La alcaldesa de Fuengirola y portavoz del PP en el Parlamento andaluz otrora enemiga también del presidente popular malagueño, que ahora es su máximo valedor porque se ha distanciado del presidente popular pero de Andalucía, Javier Arenas. Y todas estas cosas se conocen en estas interesantes reuniones de partido, pero desgraciadamente los políticos hacen lo posible para que no nos enteremos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios