jesús bellido. biólogo del aula del mar

"Ha sido un verano atípico de medusas, pero no hay que entrar en la psicosis"

  • Considera "razonable" pensar que el año que viene será "normal" en cuanto a la incidencia de pelagia noctiluca en las playas

  • Los expertos avanzan en un modelo de predicción

El biólogo Jesús Bellido. El biólogo Jesús Bellido.

El biólogo Jesús Bellido. / Albiñana

-¿qué balance se hace desde el Aula del Mar en cuanto a las medusas este verano?

-Estamos trabajando todavía en la fase de revisión de la información que nos da la aplicación Infomedusas. Pero no nos cabe duda de que ha sido un verano muy complicado y atípico. Empezamos a tener la pelagia noctiluca prácticamente desde mediados de junio y de una forma u otra nos ha acompañado todo el verano.

Es posible que estemos acortando los ciclos y generando las condiciones para que haya más medusas"No hay que pensar en un modelo de psicosis de que todos los veranos serán iguales que este"

-¿Qué es lo que más le ha llamado la atención?

-La cantidad de días consecutivos en los que hemos tenido medusas en las costas de Málaga. Ha habido zonas concretas en la parte de la capital, Manilva y Estepona, por ejemplo, con cinco o seis días seguidos. Otros años tenías un episodio de medusas con una gran concentración en una zona determinada, durante dos, tres o cuatro días y después remitía y, o bien se repetía al cabo del tiempo o no volvía en todo el verano. Este año estamos viendo un nuevo escenario con medusas más persistentes.

-¿No sorprende la cantidad?

-No. Otras veces hemos visto episodios parecidos y es muy difícil estimar qué cantidad hay porque no todas se recogen.

-¿No ha sido algo excepcional en Málaga entonces?

-Ni mucho menos. Este fenómeno se ha dado en Granada, Almería y Cádiz. Sobre todo en la cuenca de Alborán, aunque es verdad que posiblemente Málaga haya sido la provincia que más ha llamado la atención porque se han grabado vídeos que se han subido a las redes y han sido virales. Pero incluso en las costas de Ceuta tuvieron que disponer redes para facilitar el baño en las playas.

-¿Se sabe a qué responde este nuevo escenario?

-La verdad es que no. Somos conscientes de que la aparición masiva de medusas es un fenómeno natural que se puede producir por diversas causas, lo que ocurre es que también somos conscientes de que en los últimos años, bastantes, estamos sobreexplotando el mar y contaminándolo, y lo que no podemos pensar es que después de tantos años de esa mala gestión del litoral no hayamos generado alteraciones en los ecosistemas. Lo que estamos viendo es que, dentro de la normalidad de que el mar produce medusas en gran cantidad, esto se puede ver reforzado por esa mala gestión del litoral.

-¿Influye el cambio climático?

-Las previsiones de cambio climático y calentamiento general, tanto a escala de la atmósfera como de los mares, cambian. Si los estudios que hay del siglo pasado hablaban de la posibilidad de que hubiera una especie de ritmo en el mediterráneo en el que cada 10 o 12 años se produjera uno de estos picos de más cantidad de medusas, es posible que estemos acortando esos periodos y generando las condiciones para que haya más medusas. Es un fenómeno que tenemos que entenderlo de una perspectiva más amplia, no es algo que solamente afecte a Málaga o al mar de Alborán, sino que posiblemente tenga incidencia en todo el Mediterráneo y en parte del mundo.

-¿Hay vuelta atrás?

-Estamos intentando comprender el fenómeno y pensamos que va a seguir siendo cíclico, pero que es posible que esos ciclos se acorten. Evidentemente, al ser un fenómeno de ámbito regional hacen falta actuaciones de gran calado. Si se va restableciendo el equilibrio de los ecosistemas marinos podemos pensar que se podría volver a una situación parecida, no igual, de las condiciones naturales. Pero esto debe ser un esfuerzo mantenido en el tiempo, con objetivos para 10 o 20 años. Sería razonable que el año que viene sea normal, no hay que crear alarma ni entrar en un modelo de psicosis de pensar que todos los veranos serán iguales.

-¿Cuál fue el último año en el que se produjo un episodio de medusas de tanto calado?

-Como este año no habíamos tenido ninguno comparable. Pero en los registros vemos que desde 2005 empieza a haber una mayor preocupación por el fenómeno, desde entonces hay momentos de más frecuencia siendo 2018 en el que ha sido más patente la llegada masiva de medusas a la costa.

-¿Cómo de avanzado va el modelo de predicción en el que trabaja el Aula del Mar?

-Hemos formado un pequeño equipo de investigación con miembros del Instituto Oceanográfico y la Universidad de Málaga, y con los datos de que disponemos estamos viendo las condiciones ambientales y examinando variables atmosféricas a escala local, como el efecto de las mareas, de los vientos... Es complicado porque lo primero siempre será saber si hay más medusas y dónde están antes de saber si van a llegar a las playas. Una vez que conozcamos bien el ciclo de vida de las medusas y las implicaciones de los distintos factores, seremos capaces de predecir qué años habrá más medusas.

-¿Hay plazo para que este modelo esté listo?

-No, porque no se enmarca dentro de un proyecto de investigación asociado. Es una iniciativa que lleva el Aula del Mar porque queremos aprovechar la información de Infomedusas.

-¿Existe algún sistema para mantener a las medusas alejadas de las zonas de baño?

-Hay experiencias piloto que son prometedoras de sistemas de redes, pero no una red que aísle una playa entera, sino que generan pequeñas zonas seguras dentro de grandes playas. Personalmente lo veo bastante interesante. Otras medidas como una gran red no pensamos que sea la solución.

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