Málaga CF

N’Diaye encuentra a N’Diaye

  • La aparición de Keidi Bare y la llegada de Erik Morán permiten al senegalés dar un paso adelante en el centro del campo

  • De interior, Alfred aparece más al borde la frontal y participa más en el juego del equipo

Las imágenes del Málaga-Almería.

Las imágenes del Málaga-Almería. / Marilú Báez (Málaga)

Existía cierto runrún en torno a la figura de Alfred N’Diaye hace semanas. Sobre todo en ese mes de crisis del Málaga en el que le costó sacar puntos fuera de casa y el equipo se desinfló de ese trono inmaterial a esas alturas que es el liderato. El equipo perdió algo de fuelle, dejó de ser sorpresa, y pasó a ser más terrenal: sufrir era sintomático. De entre todos los fichajes que se hicieron en verano, el más ilusionante, por caché y renombre, era el del senegalés. Estaba predestinado a ser el líder capital de los blanquiazules pero N’Diaye, que arrancó la temporada con un aro de superioridad ante cualquier rival, paso a ser infructuoso, a pasar desapercibido, a no sumar.

En los últimos partidos ha cambiado algo. La jugada en la que Keidi Bare pudo sentenciar el choque ante el Almería el pasado viernes, con el 1-0 en el marcador, dejó una imagen hasta ahora inédita. Se pudo ver a un Alfred N’Diaye que pisaba área, que llegaba a línea de fondo para poner el esférico al canterano albanés, que se topaba con el meta almeriense. Ver al senegalés dentro del área en jugada combinativa había sido hasta ahora utópico. Sí en estático, en balón parado, pero nunca actuando como asistente de esa manera.

La irrupción de Keidi Bare en el primer equipo y el fichaje de Erik Morán en este mercado invernal han permitido a ver otra versión muy diferente de N’Diaye. Juan Ramón Muñiz le está dando mucha confianza al canterano del Atlético Malagueño. Desde el encuentro ante el Zaragoza, en el que se estrenó como titular, el albanés no ha salido del once y eso está beneficiando a su compañero senegalés.

El técnico gijonés le ha dado galones a Keidi Bare otorgándole el timón del equipo desde el pivote, dando libertad a N’Diaye y adelantándole varias líneas en el terreno de juego. Eso fue lo que se vio ante el Tenerife. Keidi pivoteaba y Alfred y Adrián actuaban por delante, con más recorrido ofensivo. Se tradujo en una mayor presencia del africano en campo contrario –algo que atestiguan los mapas de calor–.

El fichaje de Erik Morán puede consolidar esta idea. Recién llegado, el de Portugalete apareció en el once titular de Muñiz ante el Almería y ocupó el puesto de pivote, dejándole los interiores, varios metros por delante, a N’Diaye y a Keidi Bare. Ante los rojiblancos se pudo ver de nuevo esa versión del centrocampista, con un mayor peso con respecto al juego del equipo y en el que de nuevo apareció en mayor medida en campo rival, de espalda a la portería pero con gran incidencia en la posesión. Firmó 35 pases y solo erró cinco, para un 85% de efectividad, su mejor registro. De esos, uno fue el pase de gol para Keidi Bare, el primero que da en toda la temporada.

N’Diaye parece haber encontrado al mejor N’Diaye en este punto del curso y Muñiz pretende darle continuidad a esa idea tras la llegada de Morán y la solvencia de Keidi Bare. Del senegalés dependerá mantener esa presencia en el juego, una vez consumado su despertar.

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