Málaga C.F.

El limbo de los puntos

  • El Málaga, seriamente perjudicado por los errores arbitrales en dos de sus últimas tres derrotas ligueras

Ideye se lamenta en el Málaga-Valencia. Ideye se lamenta en el Málaga-Valencia.

Ideye se lamenta en el Málaga-Valencia. / EFE

Cuando José González frunció el ceño en la última rueda de prensa, en caliente tras el partido contra el Valencia, se convirtió en el portavoz de un sentir que existe en el malaguismo. Hay unanimidad en que el Málaga ocupa el farolillo rojo por deméritos propios, porque hizo cosas mal a muchos niveles desde antes del verano hasta el día de hoy. Por mucho maquillaje que se le ponga, es innegable que se cometieron infinidad de errores en casi todos los ámbitos. No por ello deja de ser verdad que el conjunto de Martiricos se está viendo seriamente perjudicado por los arbitrajes recientemente.

El Málaga mereció ganar al Valencia. Y dejó el partido casi resuelto hasta que Trujillo Suárez decidió tomar el protagonismo y anular un gol legal de Diego González por una falta previa de En-Nesyri que no fue tal. Esos tres puntos habrían cambiado la realidad de la escuadra malacitana. Sólo hay que ver cómo se ha ido desarrollando la jornada (el partido de hoy no afecta de manera directa ahora mismo a los equipos que pelean por huir de la zona de fuego), con las derrotas del Levante contra la Real Sociedad (3-0), del Las Palmas con el Sevilla (1-2) y del Deportivo con el Alavés (1-0). Después de tanto drama, sigue a siete puntos, a dos partidos y medio.

El equipo blanquiazul podría haber terminado la jornada a cuatro puntos de la salvación

Es importante reparar también en algo que dijo José González en la noche del sábado: "Intento ser respetuoso con los arbitrajes, me callé el fuera de juego de Calleri, que era fuera de juego y por eso no se tira Roberto; me callé los de Eibar y me callo los de hoy [por el sábado]. Íbamos ganando 2-0. El árbitro se equivocó en una situación determinante. El fútbol es meter goles y que no te metan, íbamos 2-0 ante el Valencia, era fantástico, para nosotros que somos los peores de la liga. Por eso estamos muy rotos, nos cambia radicalmente la situación". ¿Por qué es importante? Sencillo. Habla del gol de Halilovic en el penúltimo suspiro del partido que su equipo jugó en Las Palmas. Ese tanto sirvió a los canarios para escaparse del Málaga. Lo normal habría sido un empate.

Con esos cuatro puntos, los de José estarían con 17, empatados con el Deportivo y con uno de ventaja sobre Las Palmas (que en lugar de 18 tendría 16). Y encima a un partido del Levante, que marca el corte con 20 puntos. En un panorama tan desolador como el que vive el Málaga, tantos puntos al limbo son la diferencia entre permitirse soñar y sentirse descendido virtualmente. No es poca cosa.

Los jugadores que hablaron tras el partido contra el Valencia también apuntaron al árbitro, sobre todo Luis Hernández. El central tiró un poco más atrás que José y se acordó de que esto viene pasando desde hace tiempo. No le falta razón en cierto modo. A comienzos de temporada el Málaga también sufrió tropiezos relacionados con decisiones arbitrales directas.

Lo que sucede es que cuando uno es colista y ha hecho tantas cosas tan mal, suena a excusa mediocre la cantinela arbitral. Pero es innegable que en Girona (pese a que el rival fue mejor), todo se resolvió por un gol en fuera de juego. En el Camp Nou Deulofeu marcó después de asistirle Digne un balón que había salido claramente por línea de fondo. Y más polémica con el Athletic en La Rosaleda, con el Sevilla en el Pizjuán (penalti inexistente a Banega que supuso el 1-0). O el 0-1 del Leganés en Málaga, que nació en orsay también... La vida son las cosas que pasaron, pero también las que no sucedieron.

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