Málaga Costa

Pacma denuncia ante el Seprona la muerte de un burro en Mijas

  • Según la historia clínica del veterinario, el animal sufrió un cólico y no respondió al tratamiento

El animal fallecido junto a otro equino en la cuadra. El animal fallecido junto a otro equino en la cuadra.

El animal fallecido junto a otro equino en la cuadra.

La muerte de un burro en Mijas ha vuelto a poner en el punto de mira de los grupos animalistas la que es una de las principales atracciones de este municipio malagueño. Se llamaba Caramelo, y falleció en la madrugada del pasado domingo.

Según la historia clínica del veterinario, documento al que ha tenido acceso este periódico, el animal presentaba “signos de dolor abdominal (cólico)”. Este fue atendido en la cuadra sobre las 19:00 horas y en el momento de la exploración presentaba “todas sus constantes vitales alteradas (frecuencias cardíaca y respiratoria y temperatura altas) y a la palpitación rectal presentaba distención abdominal con desplazamiento del colon mayor”. A raíz de este diagnóstico se le instauró el correspondiente tratamiento. Sin embargo, el animal no respondió al mismo “y fue empeorando hasta que falleció”.

Desde ayer circulan en las redes sociales fotografías del animal muerto tumbado en el suelo junto a otros burros en su cuadra, lo que ha provocado las críticas de vecinos y animalistas, que han puesto en entredicho la asistencia que recibió el animal antes de su muerte. Según informó el Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (Pacma), vecinos de Mijas vieron al burro enfermo en la cuadra y dieron aviso al Seprona de la Guardia Civil, que se personó en las instalaciones, y al Ayuntamiento para que asistieran al animal. Para el veterinario de Pacma, Agustín González, el equino podría haberse salvado “con tratamiento veterinario de urgencia” y aseguró que la Ley de Protección de Animales de Andalucía “obliga a suministrarle la asistencia que necesite”.

La Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación para determinar la muerte

Según el Pacma, esta muerte demuestra la “nula consideración” que por parte de la administración y de las empresas que lo gestionan reciben los burros “explotados” en este servicio que se ofrece a los turistas para dar un paseo por Mijas.

En lo que se refiere al cadáver del animal, este no fue recogido hasta el día de ayer, puesto que el servicio no está disponible los fines de semana. “Es una muerte natural del animal, sucede mucho entre equinos, no quiere decir que haya sido maltratado o no haya estado bien cuidado”, defienden los arrierros, quienes señalan que “ya tenemos bastante con que se nos muera un animal como para encima tener que soportar todas las críticas de la gente que se nos echa encima sin saber el trabajo que hay detrás”. La retirada e incineración del animal tiene un coste para los propietarios de unos 450 euros.

También la concejala de Movilidad, Nuria Rodríguez, defendió el trabajo de los arrieros y explicó que “el certificado de defunción del veterinario indica que la causa de la muerte se debió a un cólico, en ningún caso el animal ha sido maltratado ni ha estado en malas condiciones”. El Seprona de la Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación tras la denuncia presentada para determinar las causas de la muerte del animal.

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