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Erdogan sigue firme ante la presión de los kurdos para intervenir en Siria

  • Los disturbios han provocado 38 muertos en Turquía en tres días La oposición también reclama una operación limitada para liberar el enclave kurdo de Kobani del asedio 'yihadista'

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, advirtió ayer que ni las protestas de los kurdos ni las críticas de la oposición influirán en la decisión de intervenir militarmente en Siria.

Erdogan reiteró las condiciones, que adelantó el martes, bajo las que Ankara se afiliaría a la coalición antiyihadista promovida por EEUU: el establecimiento de una zona de exclusión aérea en Siria, una franja de seguridad para acoger a desplazados sirios y un plan para entrenar y equipar a las milicias locales sirias. "Si se cumplen estas condiciones, Turquía participará. Si no, no", concluyó.

Ya por la mañana, el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, se encargó de rechazar la propuesta del partido socialdemócrata CHP de intervenir en Siria de forma limitada, con el único fin de liberar la ciudad kurdo-siria de Kobani del asedio del Estado Islámico (EI). El jefe del Ejecutivo pidió al líder del CHP, Kemal Kiliçdaroglu, que "guarde silencio", ya que, afirmó, no se necesitan sus ideas.

Ni Erdogan ni Davutoglu evaluaron la petición del HDP, el partido prokurdo que forma la cuarta fuerza del Parlamento turco, de abrir la frontera para permitir la llegada de ayuda humanitaria a Kobani, o de habilitar un pasillo por el que pudieran enviarse armas desde Iraq o Siria.

El presidente turco acusó tanto al CHP como al HDP de instigar las protestas para "revitalizar la antigua Turquía", un concepto que a menudo opone al de la "nueva Turquía" islámica cuyo proyecto dice encabezar.

Erdogan dejó claro que no hará concesiones políticas para acabar con los disturbios y ataques que ya han causado 38 muertos desde el martes, la mayoría por enfrentamientos entre kurdos izquierdistas con islamistas y nacionalistas.

Tres manifestantes murieron la madrugada de ayer por disparos de la Policía y cuatro personas fueron ametralladas en un coche supuestamente después de cometer un atentado que costó la vida a dos mandos policiales.

"¿Qué hará la Policía? ¿Resistir tras sus escudos? No, la Policía responderá con el lenguaje que entienden" los manifestantes, advirtió el presidente turco.

Erdogan calificó de "terroristas" a los "enmascarados", en una obvia referencia al hábito de los activistas kurdos más radicales de taparse la cara en sus protestas.

Ya la semana pasada, Erdogan señaló que para él son "tan terroristas" los miembros del EI como los del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), la guerrilla marxista kurda con la que simpatizan muchos de quienes que se manifiestan a favor de Kobani.

Los tres partidos de la oposición, por su parte, hicieron llamamientos a la calma y pidieron a sus seguidores no caer en provocaciones ni emplear la violencia.

Una diputada del HDP, Sebahat Tuncel, denunció ayer en Estambul que el giro violento de las manifestaciones se debe a que la Policía reprime de inmediato las protestas pacíficas. De hecho, desde hace meses la Policía no permite ninguna concentración con consignas políticas en el centro de Estambul, donde usa material antidisturbios para dispersar cualquier conato de manifestación.

Mientras, los yihadistas seguían ayer acosando Kobani, situada a pocos cientos de metros de la frontera turca. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, el EI ya controla el 40% de la localidad pese a los bombardeos de la coalición internacional, que no consiguieron detener su avance.

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