Cultura

La Catedral sufre filtraciones por las zonas inacabadas de la cubierta

  • Las partes que ya tenían el revestimiento han soportado bien la lluvia · Las goteras no han alterado el ritmo de la obra, que se encuentra ejecutada al 70%

Aunque no ha sido nada alarmante, según asegura el aparejador Fernando Ramos, las goteras han vuelto al interior de la Catedral de Málaga con las últimas lluvias de septiembre. Casi un año después de que se iniciaran los trabajos en la cubierta del templo, los problemas persisten en las zonas que aún no han podido ser recubiertas con el sistema ideado por el arquitecto gaditano Juan José Jiménez Mata. No obstante, las humedades no han necesitado ninguna intervención de urgencia y las obras han continuado con normalidad. Hasta el momento, se ha ejecutado el 70% del proyecto y "tenemos sellada el 50% de la superficie, es decir, la mitad de las bóvedas tienen ya todas las capas terminadas", afirma Ramos.

"Han aparecido las mismas goteras de siempre en los pequeños sitios de la cubierta en los que está interrumpido el acabado", confirma el aparejador del monumento, que se muestra absolutamente tranquilo con el sistema constructivo que se está implantando para frenar, precisamente, las filtraciones de agua y bolsas de humedad. "Las partes que están prácticamente terminadas, incluso sin la última capa, no se han mojado nada, sólo la parte que aún no ha sido sellada", comenta Fernando Ramos, así que el "sistema está siendo eficaz", añade.

El agua afectó principalmente a la zona de los bajantes, "que es el remate de lo que estamos haciendo ahora", dice el aparejador. No obstante la parte más antigua y a la vez más compleja, la que corresponde al siglo XVI, "está perfectamente sellada", mantiene el técnico. "Esta obra se está haciendo por fases, no es una manta que se le echa encima a la cubierta, y se han mojado las zonas inacabadas. Lo contrario hubiese sido alarmante", concluye Fernando Ramos.

Mientras tanto y con tan sólo unos días de interrupción, en los que llovió con más fuerza, la veintena de operarios sigue su tarea diaria al ritmo marcado. En abril o mayo del próximo año se dará por concluida esta gran empresa por la que los responsables del templo llevan años luchando y que evitará el deterioro del principal monumento cristiano -y el espacio más visitado- de la ciudad.

En 2004 se convocó un concurso de ideas que ganó el arquitecto Juan José Jiménez Mata con una cubierta catalana "que permita respirar y disipar las condensaciones" que han estado molestando la estructura interior del templo, según los técnicos. Las actuaciones comenzaron sobre el crucero y la girola -parte financiada por el Ayuntamiento, Obispado y Junta de Andalucía-. Posteriormente, se iniciaron las obras sobre las bóvedas de la nave central y las laterales, presupuesto asumido por el Ministerio. Algunas partes se encuentran en las fases iniciales del proceso y sobre otras ya se probó el pasado verano el acabado de baldosas cerámicas realizada específicamente para la Catedral de Málaga en una fábrica de Granada.

Aunque la propuesta de Jiménez Mata es la más conservacionista y tradicional, se están utilizando los materiales más novedosos para impermeabilizar el templo y darle garantías de perdurabilidad.

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