Cultura

Embarazadas, gordas, feministas... ¡Mujeres!

  • Una treintena de autoras hablan sin tapujos sobre maternidad, literatura, complejos o feminismo en la primera antología de la editorial La Señora Dalloway

"Te sajaron el vientre. Te encharcaron el cuerpo. Te crujieron el útero [...] Para sentir difuso, (como en los autos de choque) cerraste los ojos y esperaste al impacto. Nacer no es una metáfora, es un estrépito". La primera antología de La Señorita Dalloway -titulada La Tribu- agita, remueve, excita. Despierta en el lector un cándido deseo: el de conocer a la treintena de autoras -la mayoría colaboradoras en el blog femenista La Tribu- que han participado de manera altruista en este primer libro de la editorial feminista parida hace cuatro meses por la periodista Carmen G. de la Cueva -creadora del blog y la comunidad La Tribu, antes La Tribu de Frida- y dos artistas residentes en Málaga: Ángelo Néstore y Martín de Arriba.

Los tres, ya sea al otro lado del teléfono con de la Cueva o en persona con Néstore y de Arriba, coinciden en que la editorial feminista -"en el sentido más inclusivo de la palabra", incide Néstore- nace con la intención de darle voz a mujeres -escritoras, fotógrafas, ilustradoras- con una manera de pensar, hablar, hacer, alejada de la lógica convencional; "mujeres que se rebelan contra lo establecido", precisa el gestor cultural italiano. Sin embargo, como "la feminista no es una lucha francotiradora, de excepciones", escribe Alba González Sanz en uno de los relatos de La Tribu, la editorial también publicará textos relacionados con la masculinidad o los estudios de género. "Vamos a publicar a hombres o a personas que hablen de las masculinidades, sí", afirma Nestoré con total naturalidad. Para él, el feminismo no tiene porqué ser políticamente correcto, es decir, quedarse en el señoras y señores. "Es además apostar por libros híbridos; romper con los géneros literarios -y los géneros- establecidos por el status quo; dignificar la labor de actrices y actores que siempre están silenciados".

"La Señorita Dalloway -un guiño al libro de Virginia Woolf- nace con la intención de publicar una genealogía de voces de mujeres que no tienen cabida en otras editoriales, voces de mujeres que se tienen que escuchar", explica de la Cueva y Néstore. Por eso mismo, en el estreno de este proyecto aparecen líneas tan elocuentes e incómodas como las de Rocío Niebla hablando de los complejos de la carne en Gorda: "Yo he sido gorda desde que mi madre me parió de sus adentros [...] Y no os creáis que es un asunto fácil [...] Algunas gordas lo somos por una cuestión política: vosotros me decís que cierra la boca, yo mastico más fuerte. Somos la resistencia, y aprender a quererte sabiendo que está fuera de la norma es un quehacer diario"; o versos tan explícitos como los de María Ramos: "Aquel era nuestro territorio a pesar de la censura. Era nuestro deber a pesar del esperma del hombre. Bastaba girar la cabeza y mirar al mundo para consolarse y saber que estábamos haciendo lo correcto".

El volumen híbrido también contempla un fugaz repaso por el fanzine femenista español; una pincelada sobre el primer movimiento contracultural protagonizado por mujeres, el Riot Grrrl; una breve recopilación poética sobre la maternidad titulada El vientre en llamas -algunos versos aparecen al inicio del artículo-; o instantáneas hechas por la fotógrafa malagueña Sandra Ladra donde aparecen mujeres exhibiendo sin pudor su cuerpo. "Es nuestra editorial cabe todo tipo de feminismos", recalca Néstore.

Entre las protagonistas de sus siguientes libros se encuentra la poeta británica Hollie McNish. "No será una recopilación de poemas, ni una novela, ni una autobiografía. Es todo a la vez. En él, hablará sobre cuestiones, a veces polémicas según algunos, que atañen a la mujer como la lactancia en lugares públicos", revela el director del Festival de Poesía Irreconciliables. Otra de las autoras que se dará a conocer en España gracias a La Señora Dalloway será la poeta chilena Teresa Wilms Montt. "Vamos a publicar los diarios -con la ayuda de Alquimia Ediciones- de esta poeta. Su historia es digna de conocer. Nació en el seno de una familia adinerada y le obligaron a casarse a edad muy temprana. Su marido la encerró en el Convento de la Preciosa Sangre, donde escribió parte de estos diarios. Al final, huye a Buenos Aires con la ayuda del poeta Vicente Huidobro", resume la editora.

A la pregunta de dónde viene la inversión económica, los tres miran hacia sus bolsillos. Néstore, de Arriba y de la Cueva tiraron de "ahorrillos" para sacar la primera tanda de La Cueva, que ahora va por su tercera edición. El resto es historia -y triunfos por ahora-. "Lo invertimos todo en la editorial", admite de Arriba, el encargado de elaborar el "cuidado diseño" de los libros. "A los textos le damos el envoltorio que se merecen", declara. El nacimiento de La Señora Dalloway, auspiciado por la comunidad de La Tribu-, se planteó "como una verdadera fiesta porque tiene mucho que ver con el disfrute", aclara Néstore. Un placer apto para todos, feministas o no.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios