Factoría Echegaray Sigfrid Monleón selecciona al protagonista de ‘Restistencia y Sumisión’

  • El monólogo de Simón Partal que recoge las miradas más humanistas del filósofo Dietrich Bonhoeffer abrirá la cuarta temporada de Factoría Echegaray

Un actor frente al director Sigfrid Monleón. Un actor frente al director Sigfrid Monleón.

Un actor frente al director Sigfrid Monleón. / Teatro Cervantes (Málaga)

Es un miércoles por la mañana cualquiera, Luis viene de Estepona y espera en la calle Ramos Marín, frente a las puertas del Centro de Cultura Activa Pedro Aparicio, en los bajos del Teatro Cervantes. Lleva una camiseta negra, con una mochila al hombro y una mirada perdida en busca de un papel que representar. Está aquí por el casting del monólogo Resistencia y sumisión de Alejandro Simón Partal, con el que se abrirá la cuarta temporada de Factoría Echegaray.

El director y guionista Sigfrid Monleón será quien seleccione de entre los candidatos al actor que encarnará al filósofo Dietrich Bonhoeffer durante sus últimos años de vida en un campo de concentración de la Alemania nazi.

Luis aparenta cierto nerviosismo, pero la experiencia en el escenario lo respalda. “No es el primer monólogo que hago, pero es cierto que el texto es denso. Es muy interesante, pero complicado de aprender”. También ha interpretado obras con compañeros y asegura que le atraen las dos formas de teatro, aunque confiesa que “la soledad del escenario es jodida de llevar en los monólogos cuando el teatro está vacío”.

De momento no hay ningún candidato más, el escenario queda solo para Luis. Entra y se cambia la ropa, ahora lleva una camiseta blanca. En frente del pequeño escenario está Sigfrid Monleón dispuesto a escucharle y contemplar su trabajo. Gritos, frustración y sobre todo sufrimiento es lo que transmiten los fragmentos que Luis interpreta. Sentado, de pie y tumbado en el suelo, el actor defiende su papel en diferentes escenas que conmocionan al oyente, siendo tan solo una pequeña muestra de la obra completa.

Hay algún despiste con el texto, pero son pequeños detalles fácilmente corregibles. Entre escena y escena, actor y director charlan, se comunican para lograr la mejor interpretación. Resistencia y sumisión es un monólogo que cuenta “una historia de amor al género humano”, según su autor, Simón Partal. “Cuando me llamó Alejandro, sin haber leído aún el texto, le dije que sí a ciegas porque conozco su poesía y aunque se trate de un texto dramático veía claro poder trasladar ese lenguaje a la escena”, cuenta el director Sigfrid Monleón, que dirigió obras como La isla del holandés.

"'Resistencia y sumisión' es un texto muy luminoso con una gran sencillez y una mística de las cosas concretas"

Resistencia y sumisión es un texto muy luminoso con una gran sencillez y una mística de las cosas concretas, muy humanista. Contrasta ese amor al prójimo con la situación tan terrible que vive el personaje, pues siente que lo van a liquidar pronto”, dice Monleón, que considera la obra como un auténtico reto para quien la interprete.

“Yo vengo del cine y por eso tengo cierta tendencia a ser exacto en los perfiles que busco, el ojo de la cámara no miente, sin embargo, en un teatro el actor tiene una capacidad de transformación mucho mayor”, agrega. Es por ello que el director ha convocado un espectro bastante amplio, entre los 27 y los 45 años.

“El actor que encarne a Bonhoeffer debe tener lecturas, pero también tener una parte carnal que refleje el amor que siente el personaje por su amante”. Dice Monleón, mientras Luis sale por la puerta con su camiseta negra, su mochila y una mirada perdida que, quien sabe, podría ser la de Bonhoeffer.

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