Cultura

Nadie da la cara por Violeta

  • La película de la costarricense Hilda Hidalgo, incluida en la sección oficial, se queda sin presentación al no poder desplazarse a Málaga nadie del equipo

Una escena de 'Violeta al fin', la película de Hilda Hidalgo Una escena de 'Violeta al fin', la película de Hilda Hidalgo

Una escena de 'Violeta al fin', la película de Hilda Hidalgo / m. h.

La decisión adoptada el año pasado por el Festival de Málaga de abarcar el Cine en Español con consecuencias directas para la cinematografía latinoamerica, incluida ya por derecho en la sección oficial a concurso en lugar de aquel escaparate al margen que fue en su día el Territorio Latinoamericano, generó las expectativas consecuentes respecto a la jugosa ampliación de la cuota. En su segunda edición con esta dimensión, ciertos acontecimientos han venido a dar la razón a los responsables del certamen en su envite, como la concesión hace sólo unos días del Premio Málaga a Guillermo del Toro, seguramente el puente más firme de cuantos unen las dos orillas con la bendición sin reservas de Hollywood. Otras circunstancias, sin embargo, han venido a recordar, sin demasiados escrúpulos, que la dimensión latinoamericana de la sección oficial a concurso es una cuestión compleja en lo organizativo que requiere unas determinadas hechuras; lo peor llega cuando esas hechuras fallan y aparecen espacios en blanco donde no debían aparecer. Así, resulta significativo (en lo doloroso) que la película de la directora costarricense Hilda Hidalgo Violeta al fin, incluida en la misma sección oficial a concurso, se vaya a quedar sin presentación en la actual edición del Festival de Málaga porque ni uno solo de los miembros de sus equipos artísticos, técnicos y de producción ha podido garantizar su asistencia. Lo que obliga, necesariamente, a hacerse algunas preguntas.

Violeta al fin es una coproducción compartida entre Costa Rica y México que registró una muy buena acogida de la crítica tras su estreno americano y que tuvo una proyección para prensa y público en el Cine Albéniz el pasado domingo sin rueda de prensa posterior. Fuentes de la organización del festival confirmaron ayer que no está prevista la celebración de esta rueda de prensa en los días siguientes al no poder desplazarse a Málaga ninguno de los artífices del filme. No es la primera vez que se da esta situación, pero, optando a Biznaga, sin nadie que defienda el proyecto aquí a viva voz se asienta una desigualdad clara de oportunidades. Perdemos todos.

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