Cultura

Y el canto habitó la pantalla

  • La progresiva sequía de la temporada lírica ha multiplicado la oferta de proyecciones de ópera en las salas de cine, una opción que concede cierto alivio tanto a los aficionados como al mermado sector de la exhibición

Con una temporada lírica reducida a sólo tres títulos este curso en el Teatro Cervantes, una oferta desde luego impropia para una ciudad del volumen de Málaga, y una caterva de aficionados acostumbrados a viajar a Sevilla o Madrid (los que puedan, claro) para ver representaciones de ópera y zarzuela y hasta recitales (también éstos han desaparecido de la faz malagueña, con honrosas excepciones como la que protagonizó el pasado sábado la gran soprano granadina Mariola Cantarero en la Sala María Cristina), la opción de asistir a proyecciones de este tipo de espectáculos en salas de cine es un recurso cada vez más común para paliar la sequía. Posiblemente, en ningún otro fenómeno cultural se han dado la mano la oferta y la demanda con tan proverbial confraternización en la ciudad durante los últimos años. Lo cierto es que la proliferación de títulos permite a muchos de estos aficionados quitarse en gran medida la espinita y, por otro, concede cierto respiro al sector de la exhibición cinematográfica, verdaderamente afectado por una revolución tecnológica que sigue abriendo las puertas a las descargas ilegales y otras perversiones. El espectador, además, puede ver en dimensiones que raramente podrá alcanzar en el salón de su casa los primeros montajes en los primeros teatros del mundo, con producciones que, a no ser que un día se inaugure el Auditorio, nunca se podrán ver en Málaga en directo. Consciente del filón, el mismo sector cinematográfico ha decidido sacar partido al asunto con la distribución de los más diversos formatos: emisiones en directo, grabaciones con montajes espectaculares y despliegues tecnológicos de última generación, añadidos tipo making off o entrevistas con solistas y directores y hasta el tamizado por el exitoso 3D. Y aunque otros fenómenos musicales como el rock han querido asomarse a las virtudes de la proyección, sólo la ópera ha logrado llevarse el gato al agua y lograr que algunos, al menos, hagan caja.

Un solo vistazo a la cartelera malagueña basta para contrastar la naturaleza del fenómeno. El Cine Albéniz, que el pasado día 9 proyectó el reciente estreno de Tristán e Isolda de Wagner en La Scala de Milán con su nuevo director artístico, Daniel Barenboim, en la tarima, presentará el próximo 15 de diciembre una espectacular producción de I Vespri Siciliani de Verdi en el Teatro Regio de Turín con María Agresta al frente del reparto y la dirección musical de Gianandrea Noseda. A partir de enero, el mismo espacio de la calle Alcazabilla proyectará otros títulos como el ballet La sirenita de Auerbach, Ana Bolena de Donizetti, Aida de Verdi y Norma de Bellini, representados en los primeros escenarios de Viena, San Francisco y Florencia. La cadena Cinesur apuesta también de manera decidida por la ópera como complemento a su programación: sus cines Málaga Nostrum en la capital, El Ingenio en Vélez-Málaga y Miramar en Fuengirola acogerán el próximo jueves 24 la proyección de la producción de Ernani de Verdi en el Teatro Comunale de Bolonia; el 7 de diciembre harán lo propio con la emisión en directo de Don Giovanni de Mozart desde La Scala de Milán; el 9 del mismo mes se podrá ver el mismo ballet de La sirenita de Auerbach que llegará al Albéniz en enero; y, ya el 26 de enero, las mismas salas presentarán un concierto a cargo de la Filarmónica de Viena con la Novena sinfonía de Beethoven como plato fuerte.

Pero es la cadena Yelmo Cineplex (que tiene a su cargo en la provincia los cines de Plaza Mayor, Vialia y Rincón de la Victoria) la que presenta un menú más interesante, con la emisión en directo de una amplia remesa de títulos imprescindibles desde el Metropolitan de Nueva York, en alta definición y con la más rigurosa exclusividad. Las próximas citas las brindan Rodelinda de Haendel el 3 de diciembre, Fausto de Gounod el 10 del mismo mes, El ocaso de los dioses de Wagner el 11 de febrero y Ernani de Verdi el 25 del mismo mes, entre otros. También las salas de Unión Cine Ciudad ofrecen ópera habitualmente en su cartelera. Así que algo de consuelo queda.

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