Cultura

Un cumpleaños exclusivo

  • El Centro Pompidou de París celebrará su 40 aniversario en 2017 con una amplia programación para 40 ciudades entre las que no incluye a Málaga

Comentarios 0

En su novela El péndulo de Foucault, Umberto Eco se refería al Centro Pompidou de París como "un transmisor de todo lo que sucede en el mundo". Y como tal ha perdurado en la imaginería cultural de su tiempo, consagrado como mucho más que un museo en alas de la más feliz postmodernidad. Semejante proyección se ha dado en un plazo relativamente breve: el próximo 31 de enero, el Pompidou cumplirá su 40 aniversario, efeméride estratégica donde las haya. A cuenta del cumpleaños, y con la bendición de su presidente, Serge Lasvignes, la institución pondrá en marcha un amplísimo programa de actividades que se desarrollará durante todo 2017 pero que echará a andar ya a finales de este mes con algunos prolegómenos bien jugosos; igualmente, su culminación se dará ya entrado 2018, con lo que la fiesta se prolongará a gusto bastante más allá de lo que estipule el calendario anual. El programa en cuestión incluye cincuenta exposiciones, quince conciertos y performances, 75 encuentros y conferencias y otras propuestas a celebrar en cuarenta ciudades distintas. Eso sí, todas francesas. El Centro Pompidou ha querido convertir el soplado de velas en una cuestión nacional (de Estado, incluso) y esparcirá el confetti entre París, Metz (el municipio galo donde el Centro Pompidou instauró su segunda sede), Grenoble, Lille, Marsella, Niza, Chambord, Cajarc, Saint-Yrieix-la-Perche y hasta Le Francois en Martinica, entre otras muchas ciudades de la República. Sin embargo, la primera sede del Centro Pompidou fuera de Francia, la de Málaga, ha quedado exenta de la cuestión, tal y como confirmaron ayer fuentes del equipamiento del Cubo del Puerto. Ninguna de estas actividades traspasará las fronteras de Francia, con lo que el spin-off costasoleño se queda sin invitación a la fiesta. Únicamente, según fuentes municipales, se grabará una entrevista con el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, que se incluirá en un documental sobre los cuarenta años del gran foco del arte moderno en Europa.

El primer envite de semejante tarta será la exposición Kandinsky. Los años parisinos, que se inaugurará en Grenoble ya el próximo día 29 de octubre y se mantendrá abierta hasta el 29 de enero de 2017 (cabe recordar que, si nada se tuerce, Málaga tendrá el año que viene su particular exultación de Kandinsky de la mano de su otro aliado, el Museo Ruso de San Petersburgo). Otras muestras estarán dedicadas a Joan Miró (en Libourne, entre mayo y agosto de 2017), Henri Matisse (en Lyon, del 2 de diciembre de 2016 al 6 de marzo de 2017), Fernand Léger (en Metz, entre mayo y octubre de 2017) o la histórica colección de Charles y Marie-Laure de Noailles, con obras de Giacometti, Man Ray, Dalí, Buñuel, Brancusi, Ernst Laurens y Lipchitz (en Hyères, entre junio y octubre de 2017); así como la retrospectiva de Eli Lotar que acogerá el propio Centro Pompidou de París (de febrero a mayo de 2017), donde por cierto Picasso también será protagonista con una exhibición en torno a las diez obras que el malagueño cedió para la inauguración del Museo Nacional de Arte Moderno en 1947 (y que el Pompidou incorporó posteriormente a su colección). Un verdadero festín, por tanto, que articulará toda Francia, de arriba a abajo, a partir del arte como santo y seña de su propia identidad.

Nada se puede objetar al hecho de que el Centro Pompidou no haya incluido a su sede malagueña entre los fastos de su 40 aniversario. Pero el episodio brinda nuevos argumentos para el debate sobre las políticas de expansión de los grandes museos en todo el mundo. El Pompidou inauguró en Málaga su primera casa fuera de Francia después de descartar otros emplazamientos en el norte de África por motivos evidentes, refiriéndose al Cubo del Puerto como "experimento" y advirtiendo del carácter "temporal" del proyecto, con un acuerdo por cinco años ampliable a otros cinco. Por más que los gestores parisinos establezcan un control bastante riguroso sobre las actividades del centro malagueño, el hecho de no contar con éste para el aniversario, si quiera de una manera testimonial, subraya un tanto el carácter ajeno y periférico del Pompidou de Málaga para sus mentores. Y algo aclara sobre las prioridades. Con lo que nos gusta parecer franceses aquí abajo.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios