Cultura

La materia de los sueños

  • 'La Edad de Oro' regresa al Albéniz del 3 al 11 de septiembre con ciclos dedicados a maestros como John Ford, Roberto Rosellini, Bernard Herrmann y Douglas Sirk

Cuando Shakespeare puso en boca de Próspero la máxima "estamos hechos de la misma materia que los sueños", estaba hablando, sin saberlo, de cine. Pero, a estas alturas, cuando la confusión de pantallas y formatos ha convertido al séptimo arte en un producto digitalmente enlatado, conviene recordar de qué hablamos cuando hablamos de cine. Hace un par de años, el Festival de Cine Español de Málaga atendió a la demanda que existía en la ciudad respecto a la imposibilidad de ver películas clásicas en sus salas y puso en marcha la Filmoteca del Cine Albéniz, con proyecciones de grandes títulos cada jueves en VOS y en los rigurosos 35 mm., merced a la complicidad de la distribuidora Classic Films (la única en España que presta cobertura actualmente a semejante cuota de mercado). Tal y como explicó ayer el director del festival, Juan Antonio Vigar, "las películas de la Filmoteca pasaron a ser las más vistas cada jueves en el Albéniz, invariablemente, y eso nos hizo pensar que la demanda era aún mayor". Así nació La Edad de Oro, un programa consagrado al cine clásico que celebró su primera edición en septiembre del año pasado y que reunió a unos 6.500 espectadores. La continuidad del envite estaba cantada, y justo ayer se presentó la segunda edición del ciclo, que se celebrará del 3 al 11 de septiembre en el mismo templo de la calle Alcazabilla con una propuesta reforzada, que adquiere ya hechuras de verdadero festival y pone al servicio de los cinéfilos irredentos una oferta distribuida en varios ciclos temáticos, además de diversas actividades complementarias.

En lo que se refiere a números, La Edad de Oro ofrecerá treinta proyecciones, dos encuentros con el público y cuatro conciertos, además de talleres y seminarios. La primera película del certamen, tal y como ocurrió el año pasado, se proyectará el 3 de septiembre al aire libre y de manera gratuita en la calle Alcazabilla, convertida así en sala pública junto al Teatro Romano; y, en esta ocasión, el título elegido para abrir fuego es sin duda un clásico incontestable, Vacaciones en Roma, dirigida en 1953 por William Wyler y protagonizada por Audrey Hepburn y Gregory Peck (ésta es, diantre, una de esas películas que todo el mundo ha visto, pero a la que siempre gusta volver). El resto del programa, cinematográficamente hablando, se distribuye en seis ciclos: John Ford, Bernard Herrmann, Roberto Rossellini, Comedia americana, Melodrama y Mis terrores favoritos. A ellos se añade un séptimo integrado por una sola película seleccionada mediante votación popular vía internet: Annie Hall, piedra capital de la filmografía de Woody Allen, dirigida en 1977.

John Ford constituye un argumento recurrente en la Filmoteca del Albéniz (rara es la remesa estacional que no le reserva al menos un título), y su ciclo dentro de La Edad de Oro reúne seis filmes que presentan una panorámica sugerente y completa, dentro de lo que sólo seis bocados permiten (eso sí, menudos seis), de la avasalladora poética del genio: El fugitivo (1947, con Henry Fonda, Dolores del Río y Pedro Armendáriz), El hombre que mató a Liberty Valance (1962, con James Stewart, John Wayne y Lee Marvin), La diligencia (1939, con John Wayne y Claire Trevor), La legión invencible (1949, con John Wayne, Joanne Dru y Ben Johnson), Las uvas de la ira (1940, con Henry Fonda, Jane Darwell y John Carradine) y Qué verde era mi valle (1941, con Walter Pidgeon y Maureen O'Hara).

El ciclo dedicado al compositor Bernard Herrmann, figura esencial en la historia de la música y del cine y catalizador como pocos de las posibilidades de la partitura a la hora de asumir tareas protagonistas en las películas (con una capacidad de introspección dramática que viene siendo copiada, una y mil veces, desde la última corchea de Herrmann, merced a su escaso escrúpulo a la hora de citar clasicismo y vanguardia, a ser tonal o no serlo) presenta al público Ciudadano Kane (Orson Welles, 1941), Fahrenheit 451 (François Truffaut, 1966), El fantasma y la señora Muir (Joseph L. Mankiewicz, 1947), Ultimátum a la Tierra (Robert Wise, 1951) y Vértigo (De entre los muertos) (Alfred Hitchcock, 1958).

Tampoco deja muchas dudas el ciclo en torno a Roberto Rossellini, excepción al tono predominantemente hollywoodiense del certamen, con Alemania, Año Cero (1948), Paisá (1946), Roma, ciudad abierta (1945, con Aldo Fabrizi y Anna Magnani), Stromboli (1959, con Ingrid Bergman y Mario Vitale) y, claro, Te querré siempre (1954, con Ingrid Bergman y George Sanders). El ciclo consagrado a la Comedia americana brinda cuatro títulos no menos recomendables: El profesor chiflado (Jerry Lewis, 1963), Historias de Filadelfia (George Cukor, 1940, con Cary Grant y Katharine Hepburn), La fiera de mi niña (Howard Hawks, 1938, con la misma e inolvidable pareja protagonista) y Me siento rejuvenecer (Howard Hawks, 1952, con Cary Grant, Ginger Rogers, Charles Coburn y Marilyn Monroe). El epígrafe Melodrama rinde tributo al gurú del género, Douglas Sirk, con cuatro de sus trabajos fundamentales: Ángeles sin brillo (1957, con Rock Hudson, Robert Stack y Dorothy Malone), Imitación a la vida (1959, con Lana Turner y John Gavin), Sólo el cielo lo sabe (1955, con Jane Wyman y Rock Hudson) y Tiempo de amar, tiempo de morir (1958, con John Gavin y Liselotte Pulver). Por último, el ciclo Mis terrores favoritos completa este mapa sentimental del cine clásico con otros cuatro títulos: Drácula (Tod Browning, 1931, con Bela Lugosi), El jovencito Frankenstein (Mel Brooks, 1974), La noche de los muertos vivientes (George A. Romero, 1968) y La novia de Frankenstein (James Whale, 1935, con Boris Karloff y Colin Clive).

A modo de complemento lisérgico, La Edad de Oro propone cuatro conciertos de distinta naturaleza. La Sala María Cristina acogerá el 4 de septiembre el recital lírico Cheek to cheek, un revival de los clásicos de Hollywood más cantarines con la soprano Lourdes Martín-Leiva, el tenor Luis Pacetti y el pianista José Manuel Padilla; y, al día siguiente y en el mismo escenario, el Trío Arriaga interpretará en clave camerística piezas de Bernard Herrmann, Leonard Bernstein, Ernest Bloch, George Gershwin y Aaron Copland. En un orden distinto, el recinto Eduardo Ocón recibirá el día 8 al coro de gospel Oh Sunny Day! y el 9 al trío vocal Petiswing, con entrada libre.

Otro de los argumentos estrenados el año pasado que regresan para la próxima edición es el de los encuentros con el público: el actor, músico, presentador y showman El Gran Wyoming y el director José Luis Cuerda tomarán el relevo de Boris Izaguirre y Fernando Trueba y darán cuenta ante el público en el mismo Cine Albéniz (los días 6 y 7, respectivamente, con entrada gratuita hasta completar el aforo) de cuáles son sus clásicos favoritos y de qué modo el veneno del cine sigue prendiendo en ellos sin desdeñar el blanco y negro. Y, como en cualquier evento cultural de la postmodernidad no puede faltar una excusa gastronómica, La Edad de Oro también se sube al carro con tres talleres que el colectivo Laboratorio de Sabores impartirá el 3, 5 y 10 de septiembre sobre los vínculos de la cocina y el cine, dedicados respectivamente a Cocina americana, Cocina italiana y Menú de película (la inscripción puede formalizarse en la dirección de correo iconsulta@laboratoriodesabores.com). A todo esto se añade el Seminario de Crítica de Cine que, con la colaboración de Caimán Cuadernos de Cine celebrará el Festival de Málaga del 4 al 10 de septiembre, con la participación de la plana mayor de la crítica cinematográfica española (las 25 plazas ya están agotadas).

Las entradas para las proyecciones ya están a la venta por un precio único de 5 euros y con abonos de cinco entradas por 20 euros. Y a dejarse conquistar.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios