Cultura

"Mi mayor mérito en la temporada ha sido aguantar la presión"

  • El diestro andaluz corta su campaña al no restablecerse de las lesiones del percance sufrido en Navalcarnero · Ha perdido una veintena de corridas

Manuel Jesús El Cid, tras la última revisión que le realizó ayer el doctor Ramón Vila, ha decidido cortar su temporada. El diestro saltereño no se ha podido recuperar de las lesiones del percance sufrido en la plaza de Navalcarnero el pasado 19 de septiembre, que se saldó con dos fracturas de costillas y una cornada grave en el muslo derecho, que se ha agravado.

-¿Le ha costado mucho la decisión de cortar su temporada?

-Mucho. Lo estoy pasando mal. Tenía todavía previstas otras tres corridas, en Úbeda, con un cartel muy bonito, Montoro, y el cierre en la Feria del Pilar de Zaragoza.

-¿Cómo se encuentra?

-Tengo que tomar todas las noches analgésicos. Debido a los dolores, no duermo bien. Al principio, lo que más me preocupaba eran las costillas. Todavía no han soldado bien y tengo un pequeño derrame en la pleura. Pero lo que me está fastidiando más es la pierna. Quise acelerar demasiado para reaparecer en Sevilla y en el tentadero me rompí el recto anterior. Tengo un hematoma y el músculo destrozado. Me ha dicho el doctor Vila que debo guardar unos veinte días de reposo absoluto, sin hacer nada y luego comenzar con el fisioterapeuta.

-¿Ha superado la anemia?

-No. El médico me ha cambiado el tratamiento. Estoy muy bajo en glóbulos rojos.

-¿Estará recuperado para su campaña en América?

-Sí. La primera corrida la tengo el 22 de noviembre en Lima y para entonces estaré bien. En enero torearé en Medellín y Manizales y en diciembre en Vista Alegre.

-¿Cuántas corridas ha perdido?

-Más de una veintena. Serán 22 ó 23 corridas. Lo que más me duele es que no he toreado en ferias muy importantes, como Albacete, Dax, Arles, Murcia... y así hasta la Feria del Pilar.

-¿Qué lectura hace de la temporada?

-Me ha quedado un sabor agridulce. La cornada llegó cuando estaba en un buen momento. Estaba saliendo todos los días por la Puerta Grande. Estaba haciendo un septiembre muy bueno y la cogida me partió por la mitad.

-Y del tramo anterior, ¿qué sensaciones le han quedado?

-Antes del percance, hubo altibajos. No ha sido una temporada para tirar cohetes, pero tampoco tan mala como han dicho algunos.

-¿Hasta qué punto le afectaron los tropiezos de Sevilla y Madrid?

-No todos los años se puede salir a hombros en esas dos plazas. No salieron las cosas como yo hubiese querido, pero parece que estoy obligado a triunfar siempre. De cualquier forma, uno sabe la clase de torero que es y no me afecta lo que digan. El público, el aficionado, es el que me mantiene. Este año las cosas han salido al revés. Esto me hace más fuerte porque sé la capacidad que tengo.

-¿Le sorprendieron las críticas negativas?

-No creía que fueran a opinar así de mí. Me duele.

-¿A quién o quiénes se refiere?

-No pienso en nadie en concreto, sino en conjunto. Hubo días en que corté tres y cuatro orejas y recibía críticas. Imagínese cuando no lo hacía. No he sentido el aliento de la crítica.

-Manuel, en su paso por Sevilla todos coincidieron.

-Sí. Pero hay muchas formas de decir las cosas. Hay toreros a los que no se nos permite ni un solo resbalón. Pero todo esto me ha hecho más duro, me ha hecho crecerme. Esas críticas me estimulan y me gustan. Soy masoquista.

-¿Qué destacaría como más positivo?

-Aguantar desde el principio de la temporada. Yo dependo mucho de lo que haga en Sevilla y Madrid y cuando no te salen ahí las cosas te afecta. Mi mayor mérito en la temporada ha sido aguantar la presión de los empresarios, de la prensa y del aficionado.

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