Cultura

La novia de España

  • José Aguilar y Miguel Losada han repasado la vida y la extensa filmografía de Carmen Sevilla, una de las más ricas en anécdotas de todo nuestro cine

Una trayectoria vital extensa tiene muchos capítulos, y casi siempre muy distintos entre sí. A veces, lo mejor de uno es lo más olvidado. Basta con echar un vistazo al tercer volumen de la colección Portafolio de la editorial T&B para comprobar que eso es lo que sucede con Carmen Sevilla (1930), cuya vida y carrera profesional son repasados con mimo y detalle por José Aguilar y Miguel Losada -antes dedicaron su atención a Sara Montiel y a la malagueña Marisol-. El libro recoge en sus 296 páginas más de 250 fotografías en color y blanco y negro, además de toda su filmografía, una amplia biografía trufada de anécdotas y, como colofón, una antología de frases de la actriz, cantante y presentadora de televisión.

Abuelita excéntrica y divertida, así es como los más jóvenes ven a Carmen Sevilla, cuya carrera cinematográfica ha quedado eclipsada por la popularidad que la televisión le ha dado a la que fuera protagonista del primer filme español en ser nominado al Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa, La venganza (1957), de Juan Antonio Bardem.

En 1947, Carmen Sevilla debutó en el cine con la película Serenata española, de Juan de Orduña, pero su carrera comenzó con apenas doce años sobre un escenario, en la Compañía de Estrellita Castro, con el espectáculo Rapsodia española, junto a Paquita Rico y Ana Esmeralda. En 1950, la actriz ya era una protagonista de nuestra cinematografía, de la que en pocos año sería una estrella. Las mejores de las mil y una anécdotas que ha vivido son las de estos años.

Además de brillar en España, Carmen Sevilla se paseó por el mundo durante su dorada década de los 50. Si en Madrid todas las estrellas estadounidenses querían conocerla -Frank Sinatra y Cary Grant cenaban con ella a menudo-, en Hollywood, donde probó suerte de la mano de Don Siegel, fue ella la que se quedó prendada de algunos de sus habitantes. Cuenta la actriz que cada mañana se quedaba esperando a que Marlon Brando pasara frente a su camerino -"era como ver pasar a un dios", ha comentado más de una vez-. También intimó con gente como Vittorio de Sica, con quien trabajó en Pan, amor y Andalucía (1958), o Charlton Heston, quien la eligió para hacer de Octavia en Marco Antonio y Cleopatra (1972).

Una de sus mejores historias, que de tan perfecta parece falsa, la sitúa actuando en un hotel de La Habana la noche en la que entró victorioso Fidel Castro, para quien actuó a la mañana siguiente. Es palabra de Carmen Sevilla, créanlo o no, pero esto y mucho más está en el estupendo libro que T&B acaba de publicar.

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