Análisis

luis chacón

Día de ilusiones

Nada en la vida es gratis. Pero siempre vale la pena el sacrificio si lo impulsa la ilusión

Consulto el Diccionario y leo que la ilusión es esa "esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo". No seré yo quien corrija a tan docta casa, pero me da la impresión de que ese día no hubo entre la egregia concurrencia un poeta inspirado, ni un padre feliz, ni un chiquillo travieso escondido tras la adusta mirada del académico. Hay sentimientos indefinibles que sólo podemos ver, en toda su grandeza, en la mirada dulce de un niño. De esos niños que hoy, Día de Reyes, se habrán levantado sin necesidad de que suene un despertador, ni de que nadie les llame y mucho menos, les insista. Hoy, la cama ha sido un resorte en lugar de un refugio. Y todos ellos estarán, desde el amanecer, disfrutando de más de una ilusión cumplida. Y algunos habrá haciendo pucheros porque se han topado con la realidad de una vida que no es siempre como esperamos. La podemos construir si nos esforzamos, aunque nadie pueda garantizarnos el éxito. Pero más vale sufrir el fracaso que vivir con la frustración de no intentarlo.

Un mundo sin ilusión es un mundo que agoniza. Hay cadáveres opulentos enterrados en mausoleos fastuosos pero también un Niño nacido en un pesebre adorado por pastores y Reyes sabios. Un Niño que nos trajo el mensaje de amor e ilusión más hermoso de la historia. El sentido de la vida no está en lo que eres, sino en lo que quieres ser. No hay progreso sin utopía, ni utopía sin ideales. Pero no basta con escribirlos en una lista y esperar a que se produzca el milagro. Ilusión es construir un mundo mejor; no sólo describirlo o imaginarlo. Y construirlo contando con todos, con alegría y generosidad, sin odio ni rencor, sin creernos poseedores de la verdad. La ilusión son los ojos inmensos y la mirada sorprendida de Josué en La vida es bella cuando descubre que ha ganado el tanque; y también el sacrificio de Guido para que su hijo disfrute de una carcajeante comedia mientras vive inmerso en el más tenebroso de los dramas. Nada en la vida es gratis. Pero siempre vale la pena el sacrificio si lo impulsa la ilusión.

Escribió Víctor Hugo que "el alma tiene ilusiones, como el pájaro alas; porque eso es lo que la sostiene". Cada uno de nosotros fuimos, en muchas mañanas de Reyes, uno de esos niños de mirada limpia, corazón acelerado y risa nerviosa que saltó de la cama en pos de una ilusión. No olvidemos nunca ese niño que fuimos. No dejemos nunca de serlo. Feliz Día de Reyes.

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