Análisis

fernando Faces

Un rescate suave para España

España va a necesitar la ayuda de Europa para reconstruir su economía. Es de las economías europeas más afectadas por la crisis por el gran peso del turismo en el PIB, la importancia de las pymes en el tejido productivo, el alto nivel de paro, el elevado endeudamiento externo, el déficit estructural y la elevada deuda pública. España e Italia exigen de la Unión Europea (UE) un fondo de recuperación de trasferencias no reembolsables y sin condiciones. Recientemente Nadia Calviño afirmaba que el Gobierno español no iba a recurrir al MEDE, ya que sus ayudas son préstamos condicionados. Italia y España demandan un Fondo de Recuperación Europeo de 1,5 billones de euros que realice trasferencias sin condiciones. El problema es que sus gobiernos son los menos creíbles y los que menos confianza generan.

Recientemente, Angela Merkel y Enmanuel Macron han propuesto un fondo de recuperación europeo de 500.000 millones de euros. La propuesta es histórica, ya que rompe dos líneas rojas hasta ahora insalvables: el fondo se financiará mediante la emisión de deuda de la UE con la garantía del presupuesto de la Unión; y por otra parte las ayudas serán mediante trasferencias no reembolsables. La propuesta ha sido bien acogida por la Comisión Europea (CE) y rechazada por los países frugales (Suecia, Dinamarca, Austria, Finlandia, Holanda), que se inclinan por los préstamos y se oponen a cualquier forma de mutualización de deuda.

Hoy miércoles, la CE presentará su propuesta del Fondo de Recuperación Europeo, que se espera que sea de mayor tamaño. Recientemente, el Banco de España (BE) ha elaborado un documento en el que emite su opinión sobre la configuración deseable del Fondo Recuperación Económica. Para el Banco de España el fondo de recuperación deseable alcanzaría 1,5 billones de euros. Estaría financiado por deuda emitida por el propio fondo, garantizado por el presupuesto de la UE y financiado con nuevos impuestos europeos. Las ayudas serían trasferencias no reembolsables. Lo sorprendente es que enmienda la plana al Gobierno al afirmar que es necesaria la exigencia de condiciones. Al parecer, para el BE, su Gobierno no es fiable .Otra diferencia importante, con respecto a las anteriores propuestas, es que este fondo no solamente financiaría proyectos europeos, sino que también compraría deuda pública de los países con mayores tensiones en sus primas de riesgo, complementando la acción el Banco Central Europeo. Los proyectos estarían orientados a los objetivos de la UE: cambio climático, digitalización, industrialización de productos sanitarios y transición ecológica. Las condiciones exigibles a los países solicitantes de ayuda serían la consolidación fiscal a medio plazo y la ejecución de las reformas estructurales pendientes.

Hoy conoceremos la propuesta de la CE, que no se apartará mucho de estas dos últimas propuestas. Tendrá en cuenta las necesidades y el impacto de la crisis en cada uno de los países, pero también la fiabilidad y credibilidad en el uso eficiente de los recursos y en el cumplimiento de los objetivos de consolidación fiscal. Habrá condiciones. Los gobiernos deberán de ser creíbles, coherentes y generadores de confianza. Desde este punto de vista, Italia y España no tienen la mejor tarjeta de presentación.

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