Mitologías Ciudadanas

José Fabio Rivas

Cabalgata de prepotentes

Ni todos los partidos políticos son iguales en lo malo -nivel de corrupción, de populismo…-, ni, por supuesto, en lo bueno, pues cada partido representa "a una parte" del pueblo soberano -de ahí la etimología común "partido-parte"-, y esas partes difieren en intereses, ideología… De igual modo, no todos los políticos son iguales, ni siquiera todos los políticos del mismo partido político. Así pienso. O sea que ni soy proclive a la desafección política (tengo, en ese sentido, más moral que el Alcoyano, y más aún ahora que ha eliminado al Real Madrid), ni a la equidistancia (lo cual no quiere decir que sea un hooligan fanático, proclive a comulgar con ruedas de molino). Dicho esto, volvamos a los sueños de la infancia, pues este año, por culpa de la covid, nos hemos quedado sin cabalgata de Reyes, pero ¡oh, fértil semillero de la estulticia humana y de la pillería española!, ahora, a modo de compensación, estamos asistiendo a una formidable cabalgata de prepotentes, chafarderos y truhanes de todos los signos políticos. Vean y disfruten:

El vicepresidente de un gobierno democrático que precisamente él vicepreside, iguala al señor Puigdemont, un prófugo de la justicia que intentó subvertir el Estado de derecho y que ahora vive en Waterloo, en una mansión de 1.500 metros cuadrados con sauna y jardín, langosta y champán, con los republicanos españoles que se vieron obligados a exilarse tras el golpe de estado y la guerra civil, "viviendo" en atestados campos de refugiados, en los que imperaba la miseria, sin agua potable, nieve y frío, a la intemperie, o en los campos de concentración y exterminio de Auschwitz, Mauthausen… El presidente de Extremadura que retrasa el inicio de la vacunación contra la covid, aduciendo "que era bueno que en los primeros días esperáramos a ver los efectos de la vacuna" (pero eso sí, que se la pusieran otros, mientras él, con su fino ojo clínico, descartaba en dos días lo que los ensayos clínicos vienen descartando desde hace meses). Al consejero de salud de Andalucía que, tras desperdiciar el 20 % de las vacunas, al no haberse provisto de las jeringuillas precisas y comprar 25 millones de jeringas inadecuadas -a pesar de las advertencias de las autoridades competentes-, argumentando que, ese 20% (un vacunado menos por vial), solo es "un culillo que no aprovechábamos". La larga lista de políticos de todos los signos políticos, a los que hay que añadir el JEMAD y el obispo de Mallorca, que se han vacunado, saltándose el protocolo, aduciendo "que sobraban dosis" o cualquier otra chafardería. El consejero de salud de Ceuta y responsable del programa de vacunación (¡"No me gustan las vacunas"!) justificándose heroicamente, pues "si no se la ponía él tampoco se la inyectaban sus técnicos". El consejero de salud de Murcia que, tras vacunarse con 400 funcionarios de su consejería, al ser censurado, declara que "entendían" que ellos estaban en primera línea en la lucha contra la pandemia"… Y esto sin mencionar a Ayuso, Almeida… ¡que sería el acabose!

En fin, sin ser desafecto ni equidistante, como una pesadilla, esta es la cabalgata que ahora, atónitos, vemos desfilar ante la cansada presbicia de nuestros ojos.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios