Málaga y la felicidad

La encuesta de la Universidad refleja que después del Covid a los malagueños tampoco les molesta el turismo

E L 96% de los residentes en Málaga se sienten felices de vivir en esta tierra. Así lo asegura una encuesta elaborada por el Centro de Investigación Social Aplicada (CISA) de la Universidad de Málaga, que ha preguntado a una muestra de 1.200 personas en ocho municipios de la provincia. No hay por qué dudar. Ya en 2018, la gran mayoría de los medios de comunicación se hacían eco de un estudio del Instituto de Investigación de la Felicidad, en el que se aseguraba que la gente más sonriente del mundo se hallaba en Málaga.

El trabajo empírico del fundador de este organismo, el danés Meik Wiking, consistía en caminar por la calle, elegir de forma aleatoria a los sujetos y observarles durante cinco segundos, sin que se dieran cuenta. Apuntaba si se reían o no, la edad y qué es lo que en ese momento estaban haciendo. Un 14% de los vigilados mostraba ese gesto con el que más podemos identificar uno de los rasgos de la felicidad. El investigador llegaba a la conclusión de que uno de los motivos se debía a que la mayoría de los viandantes no transitaban solos sino acompañados, a diferencia de otras ciudades como Nueva York, Seúl y Riga, que participaban sin saberlo en esta competición con la capital de la Costa del Sol.

El pasado mes de julio, otra publicación digital , Tendencias, aseguraba en un reportaje que Málaga es la ciudad que guarda el secreto de la felicidad. Y ensalzaba que después de meses de confinamiento, su luz, el color y la alegría que mostraba era la cura necesaria para recuperar el bienestar.

Pero es que en 2016, un informe de Eurostat, la oficina encargada de elaborar las estadísticas de la Unión Europea, señalaba que Málaga y Oviedo con un 97%, eran las dos urbes españoles en la que sus habitantes mostraban un mayor grado de satisfacción por su lugar de residencia. Datos similares a los de Copenhague y Estocolmo que encabezaban el ranking europeo. Es decir, que como mínimo llevamos cuatro años continuados de felicidad. Y siquiera el virus ha quebrado la percepción.

Aunque la primicia se la deberíamos anotar a Vicente Aleixandre y su Ciudad del Paraíso, que con 40 versos y unas 300 palabras resumía lo que sintió durante su infancia allá por 1944. Gracias a una iniciativa ciudadana, canalizada hace cuatro años, el famoso poema quedará serigrafiado en un muro en el centro histórico.

Ahora, la encuesta del CISA también refleja que después del Covid, al 90% de los sondeados no les molesta el turismo. Lo ven muy positivo. Sí, la limpieza se cuela como principal problema. Nada nuevo en dos décadas. Tenemos mucho paro y faltan oportunidades laborales. Y sufrimos un déficit en la atención sanitaria. Pero nada empaña la felicidad, aunque sea sin perdices.

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