Político en cien días

Antonio Vargas Yáñez

'Pagafantas'

SOSTIENE mi amigo Toni que en política nada es casual. Puede que sea algo exagerado y que haber actuado en su juventud como escolta de Lister lo hiciera un poco paranoico, pero tampoco le falta algo de razón. Anunciar el nombramiento de José Manuel Soria como candidato a director ejecutivo del Banco Mundial antes de que sus señorías abandonasen el bar del Congreso tras la segunda votación de investidura, no es una casualidad del destino, sino una declaración de principios.

Después de que Ciudadanos justificara su apoyo a Rajoy en la necesidad de regenerar España, De Guindos y Rajoy argumentaron su propuesta en la calidad del currículum del candidato y en que no es un cargo político, sino técnico. Como si el Banco Mundial fuera algo aséptico. Según De Guindos, no ha optado a un puesto mejor remunerado como director de la oficina económica de España en Nueva York cuando podía haberlo hecho. Soria debe ser el segundo funcionario más brillante del Ministerio de Economía o una persona extremadamente modesta. Tras afincar sus negocios familiares en Bahamas para reducir impuestos, 226.000 euros al año le han parecido suficientes. Mantendrá su residencia y no se mudará a un paraíso fiscal porque son libres de impuestos.

Según el Ministro de Economía, la candidatura se anunció cuando tocaba, porque ese día acababa el plazo. También podían haberlo hecho unos días antes ya que nadie les obligaba a apurarlo. Durante su discurso de investidura, Rajoy lo habría puesto como ejemplo de su nuevo gobierno basado en la meritocracia y Albert se habría ahorrado pedirle explicaciones a De Guindos. Que se ha mostrado dispuesto a darlas cuando tenga que ir al Congreso a hablar de otra cosa como la subida del impuesto de sociedades. Porque en estas nuevas relaciones de pareja, una cosa es lo que tú preguntes, y otra, lo que te contesten. Y dos no quedan si uno no quiere.

Rajoy busca unas terceras elecciones. Sólo así se entiende su último desaire a Ciudadanos y el nuevo motivo que ha dado al PSOE para votar no. Según sus cuentas, le irá mejor. A Sánchez le acusará de impresentable o de estrecha, dependiendo de que pacte con Podemos o solo persista en sus calabazas; mientras que Ciudadanos seguirá pagando las fantas y justificando cualquier nuevo desplante con la mejor de sus sonrisas. Quien le quiera tendrá que aceptarlo tal y como es. Es lo que tienen los grandes amores. Y más si son a España.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios