Temer lo desconocido

En los siguientes años irán desapareciendo aquellas siglas que no sepan leer los signos de los tiempos

Las elecciones andaluzas han puesto sobre la mesa uno de los principales problemas de nuestro sistema democrático: la falta de un análisis intelectual serio ante la irrupción de nuevos partidos políticos. Desde las televisiones más radicalizadas, los generadores de opinión más exagerados y los líderes menos preparados se ha tachado a Vox como el compendio de todos los males de la Tierra. No ha faltado ningún piropo: homófobos, machistas, xenófobos y no se sabe cuantos "fobos" más, pero ¿qué se ha logrado con ello?. Darle una publicidad que ni tenía ni soñaba con tener, pero gracias a ello es una realidad más del nuevo panorama político.

Es curioso ver como los grandes partidos han menospreciado a esta formación. Han cometido el mismo error que ya sufrieron al no creer en Podemos y Ciudadanos hace apenas unos años. Pero dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, y algunos le van cogiendo el gusto a los pedruscos. Bastaba con que consultaran a los jóvenes que votaban por primera vez para darse cuenta que ellos son el principal baluarte de apoyo a este partido. Por supuesto que el hecho es preocupante, pero mucho más es la falta de respuesta de los gobernantes ante los problemas de una juventud que no encuentra un futuro demasiado prometedor. Y cuando no se cuida a los que deben empujar un país, mientras se apoya a los que malgastan abriendo embajadas innecesarias en lejanos lugares, no se puede esperar que esta juventud simpatice con la gestión gubernamental. Tengase en cuenta que para aquellos que luchan por salir adelante, viendo las dificultades que tiene encontrar hoy vivienda o empleo estables, el observar como otros gastan sus impuestos en viajes de nuevo rico, los invita a simpatizar con las políticas más diversas, pero también con las más radicales. Y ahora volvemos a encontrarnos con un panorama cada vez más fragmentado. Evidentemente en los siguientes años irán desapareciendo aquellas siglas que no sepan leer los signos de los tiempos y, por muy jóvenes que sean sus líderes, sólo sobrevivirán aquellos que se adapten a las nuevas circunstancias. El cambio de era, que muchos observábamos desde el campo de la investigación y la tecnología, está ya presente en todo lo que nos rodea. Y como bien decía nuestro querido Miguel de Unamuno: "Procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado".

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios