Letra pequeña

jAVIER NAVAS Baena

A bandas y bandazos

EL multipartidismo no es lo que era. Había quien creyó que las negociaciones entre grupos iban a resolver todos los males de la política, cuando no son sino, precisamente, eso: una estrategia política. Otros prevén el caos, equipos de gobierno modelo Frankenstein, hechos de pedazos de programa muertos; pero a la gestión pública se llega con afán de servicio o hambre de sillón, y los dos aconsejan algo de mano izquierda incluso si eres de Vox.

Distinguiremos dos modelos de pacto en la provincia que se han repetido en muchos municipios. El primero es el acuerdo entre uno grande y un bisagra, como el que trató Cassá con De la Torre. Hasta ahora se ha calificado, digamos "se ha acusado", a Ciudadanos de partido de derechas, un lobanillo del PP; teniendo en cuenta lo que ha hecho en el parlamento andaluz, Benalmádena oTorremolinos ya no resulta tan fácil determinar hacia dónde Rivera carga la taleguilla. El otro modelo reúne a partidos con tendencias de izquierda y un infiltrado nacionalista o independiente de su casa. No se entiende cómo gente cuyo valor supremo para la convivencia es la igualdad de todos los hombres se alía con quienes creen que unos son más iguales que otros; por su parte el aldeano no siente escrúpulos tratando con adversarios que basaron su campaña en prometer la reducción de cargos en lugar de duplicarlos.

Cassá lo mismo podía pactar con Gámez que con De la Torre, decía; talento para la intriga o todavía no se ha enterado muy bien de dónde está. En varios sitios los candidatos de pseudopodemos se sientan en bancos de concejal, cuando hasta ahora como mucho se sentaban bajo el obelisco de Torrijos, con los bongós. Tendrán responsabilidad institucional y ya no les vale limitarse a la crítica de los gobernantes porque gobernantes serán. Los que traían otra forma de hacer política, bienvenidos sean; lo que pasa es que hacer política sin hacer política no corresponde a los políticos sino a los déspotas. En el Ayuntamiento de Marbella habrá casi más partidos que partidarios y Costa del Sol Sí Puede, casta recién encastada, manifiesta los primeros síntomas de fuga disociativa.

Si el tono bronco y la corrupción de baja intensidad no desaparecen, como probablemente ocurrirá, lo único que podemos pedirle a una legislatura es que sea divertida. Los quince primeros minutos de la película prometen. Claro que ya sabemos lo que vale una promesa en política…

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