Tres cajas débiles

El asunto de las cajas fuertes demuestra las carencias que está mostrando el Gobierno andaluz

Aveces la sobreactuación puede funcionar como un bumerán que se vuelve contra quien lo lanza. Es el riesgo de las hipérboles, con cuyo abuso se puede rozar el ridículo. Eso exactamente es lo que le ha ocurrido al consejero de Presidencia y portavoz en su comparecencia habitual después del consejo de gobierno. Obsesionado con que el caso de los ERE debe durar dos legislaturas y sin mejor gestión que presentar que el ataque al anterior gabinete, quiso adornarse excesivamente con un hallazgo que él presentó como algo sensacional y que a la postre no fue más que un desvarío de su propia imaginación. Cuando las tres cajas fuertes son simplemente tres armarios para archivos, cuando el remoto sitio donde fueron encontrados era la zona de archivos de las oficinas de Idea, cuando las llaves para abrirlo la tenían seis funcionarios de la propia institución y cuando los documentos que se contenía eran anteriores al periodo temporal de los ERE, toda la narración del consejero, con sus bien administradas gotas de suspense y dramatismo, se demostró, a la vuelta de los días, que no era más que una narración inventada con poca relación con la realidad.

El asunto de las cajas fuertes, con el que se intenta estirar semana tras semana los supuestos escándalos socialistas, vienen de nuevo a demostrar las carencias que durante este primer año de mandato está mostrando el Gobierno andaluz. Son las cajas débiles de su propia gestión las que se pretenden ocultar en el revuelo permanente de los escándalos e irregularidades. El actual ejecutivo tiene dificultades para esbozar un discurso político coherente y una línea de gestión coordinada que sea algo más que una deslavazada acción precipitada y puntual. El gobierno no acierta a explicar qué está ocurriendo en la sanidad pública, que aparece salpicada de diarias incidencias y protestas. Igualmente trata de ocultar ese inexplicable rosario de dimisiones y ceses de altos largos que en un año de gestión está logrando un verdadero récord. No es fácil comprender cómo a estas alturas el ejecutivo, tan cargado de promesas y reformas, no ha acertado a presentar una sola ley importante ni haya conseguido eliminar alguno de los organismos a los que en campaña se comprometieron. Con estas carencias siempre es bueno encontrarse tres supuestas cajas fuertes cargadas de irregularidades que vengan a tapar las cajas donde el ejecutivo guarda sus debilidades, que posiblemente sean más de tres.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios