Así que pasen 15 años

El señuelo del tercer hospital sobre la ronda este ha dado paso a la operación urbanística que escondía

Hace ahora 15 años. La principal noticia de la portada con la que se estrenó en los quioscos Málaga hoy, anunciaba la intención del equipo de gobierno del PP de saltar la ronda este para construir 750 chalés de lujo en los Montes de Málaga. La propuesta figuraba en el avance del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), diseñado por Damián Quero. Tres lustros después, Francisco de la Torre, la ha rescatado.

Contábamos entonces, gracias al documento que en aquella época se guardaba bajo cuatro llaves, bajo cuatro copias para ser exactos, que la intención era edificar villas de entre 200 y 150 metros cuadrados, con parcelas de 750 metros y conectadas directamente con la circunvalación. Se estimaba que cada vivienda podría costar más de 600.000 euros. Además, los redactores de la iniciativa defendían el interés general de aquella colonización de 123 hectáreas de suelo no urbanizable, porque se podrían construir equipamientos "excepcionales" con un "beneficio social" para toda la ciudad. Se hablaba de universidades privadas, centros geriátricos, sanitarios, hoteles o complejos deportivos.

La operación desde luego había levantado la codicia de los promotores. Con el suelo ya agotado en la zona este de la capital. Y desde el Ayuntamiento se defendía que una carretera no podía ser el muro de contención del crecimiento de la ciudad. Todo el debate quedó en eso. En estéril discusión. La Junta zanjó por lo sano la idea. La mayor parte de los terrenos figuraban con la clasificación de control paisajístico, lo que obligaba a extremar la cautela con cualquier cambio. El Gobierno andaluz argumentó que urbanizar ahí desprotegía la capital, erosionaba más el territorio e incrementaba el riesgo de inundaciones en los famosos periodos de gota fría.

Hace unas semanas apareció el señuelo. La Junta barajaba el hospital por encima de la ronda este. Después se añadía que junto al centro sanitario también se levantarían hoteles y guardarías. Pero era demasiado escandaloso jugar con el tercer hospital y el Gobierno andaluz tuvo que dar marcha atrás. Así que finalmente el alcalde ha necesitado poner las cartas sobre la mesa, que no son otras que las que intentó jugar sin éxito en 2004.

Ahora, al frente del Ejecutivo autónomo está su partido y se supone que la tajante negativa tornará en sí. La operación es muy polémica. Basta recordar los efectos del cambio climático y los informes sobre el futuro de la cuenca mediterránea. Pero es posible que reputados medioambientalistas la defiendan por mero pragmatismo. Creen que la única posibilidad de mitigar la erosión en esos suelos es permitir las nuevas construcciones, a cambio de exigir a los promotores un plan de reforestación.

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