¡A peor!

La autocrítica es casi nula. Susana pecó de sobrada, en la campaña ignoró a Pedro Sánchez y mentó a la bicha (Vox)

Las encuestas siguen errando y la extrema derecha puede llegar al poder. Susana Díaz de Vivar, la campeona de la nadería, con la cual el PSOE ha menguado elección tras elección desde que llegó a la Presidencia de la Junta, ha perdido 400.000 votos de golpe. Y la confluencia Unidos Podemos, lejos de recogerlos, ha sufrido una grave derrota respecto a sí misma, ha empeorado los resultados de 2015. Total: PP, Ciudadanos y Vox suman más que PSOE y Adelante Andalucía, convertido en un instrumento inútil, sin apenas capacidad para influir en la conformación del nuevo Gobierno. La autocrítica, cuando escribo estas líneas, es casi nula. Deslumbrada por el cargo, Susana pecó de sobrada, realizó una campaña en la que ignoró a Pedro Sánchez y mentó a la bicha (Vox). La trianera ya oye los murmullos de Ferraz pidiendo el desahucio de la secretaría andaluza y su vuelta a casa. Pero no hay casa donde volver… el PSOE es su casa: ahí echó los dientes de leche y, después, los colmillos que, junto a los de otros compañeros de su edad, le permitieron hacerse con el negocio familiar y arruinarlo en la segunda generación.

El costalazo de Teresa Rodríguez también ha sonado. Las razones pueden ubicarse, en parte, en el exterior: la crisis catalana ha restado a Podemos tantos votos como ha proporcionado a Ciudadanos en el resto de España; y los errores han sido amplificados exageradamente por algunos grupos de comunicación. Pero no es menos cierto que muchos de los votantes surgidos de la desesperación y del 15-M están hastiados del interminable debate ideológico, la confusión terminológica y las continuas batallas internas que (como en Granada o Madrid) impiden al partido dejar de mirarse el ombligo y dedicarse por entero a idear soluciones para los problemas vecinales.

En la derecha la claridad es meridiana. Los escaños que pierde el PP, y algunos más, van a Vox, situado a su diestra y dirigido por Abascal, el nieto de un alcalde franquista, que entró en Nuevas Generaciones con 18 años, cobró el primer dinero público con 23 y estuvo al frente de fundaciones generosamente subvencionadas, como Denaes (Defensa de la Nación Española), hasta que en 2013 fundó un partido a su medida. La "derechona" es una escisión del Partido Popular. De ahí que Casado le ofrezca la coalición y alguna consejería. Al cabo, pensará, es uno de los nuestros. La pregunta es: ¿lo permitirá Ciudadanos? ¿Servirá de muleta a la extrema derecha tras hacerlo con el PSOE de los ERE y el PP de la Gürtel?

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